Lección exprés de contragolpe

GRADA DE RÍO

AFP7 vía Europa Press

Los vigueses ganaban 0-3 a los 20 minutos y, aunque jugaron con uno menos media hora, apenas sufrieron ante el Alavés

04 abr 2021 . Actualizado a las 18:55 h.

El Celta dejó casi vista para sentencia la tarea de la permanencia alcanzando los 37 puntos, la misma cantidad con la que acabó la temporada pasada. Lo hizo dando una lección de efectividad y de contragolpe en unos 20 primeros minutos pletóricos en los que pasó por encima del Alavés. Al descanso se fue 0-3, y pudieron ser más, pero en la segunda mitad la segunda amarilla de Murillo privó a los vigueses de un final plácido de partido. No porque el Celta diese facilidades en defensa (su ejercicio fue de lo más sobrio), sino porque con uno más, los babazorros pasaron a controlar el partido y terminaron acortando distancias en un domingo en donde el Celta fue capaz de enlazar dos victorias consecutivas a domicilio 38 meses después.

Los primeros 20 minutos del conjunto vigués fueron una oda al fútbol de contraataque y a la efectividad. Todo lo que tocó el Celta acabó en gol. Tras un par de avisos de un Alavés, que quiso salir intenso, Denis recuperó el balón en campo contrario, Aspas diseñó la jugada desde la banda derecha y envió un balón al corazón del área que Santi Mina dejó pasar para que Nolito enviase al fondo de las mallas.

Con el 0-1, Luis Rioja pudo equilibrar la balanza con un tiro cruzado que tocó lo justo Iván Villar y, superado el susto, llegaron dos nuevas contras demoledoras del Celta. La primera de Nolito, robando el balón y devolviéndole la asistencia a Iago Aspas para que el de Moaña, con un sutil golpeo con la izquierda, marcase tres meses después su primer gol del 2021 y a renglón seguido una nueva contra propiciada por Brais Méndez con asistencia del 10 para que Santi Mina se sumase a la fiesta con un remate inapelable para Pacheco.

Dos cambios a la media hora

Abelardo intentó salvar los muebles con un doble cambio a la media hora y por momentos el Alavés, con un par de faltas, parecía tener argumentos para meterse en el partido, pero en realidad el Celta estuvo más cerca del cuarto tanto que los locales del primero. Santi Mina no lo firmó por adelantar demasiado el balón ante Pacheco en otra contra de tiralíneas y en la penúltima jugada del primer tiempo Nolito disparó al palo tres tocar lo justo el portero local.

El Celta tenía el partido completamente controlado en el segundo tiempo y el Alavés era un muerto viviente sobre un campo que hasta hoy se le había negado al conjunto vigués en Primera. Hasta que Murillo, sin necesidad alguna, vio la segunda amarilla (min. 53) y dejó a los vigueses en inferioridad numérica. Coudet metió en el campo a Beltrán y Fontán y aunque los vitorianos tenían siempre el balón, sus ocasiones apenas existían. De hecho, Iván Villar solo tuvo que emplearse a fondo en una ocasión tras un remate de Lejeune mientras Joselu, que no tuvo su mejor día, cruzó demasiado un balón.

Pero a falta de cinco minutos, el central francés acertó a resolver una jugada confusa en el área pequeña para acortar distancias y darle emoción a la recta final. Faltaban cinco minutos y los albiazules quisieron buscar la épica, pero en ese momento se encontraron a un Celta que le añadió a su corrección defensiva la templanza necesaria para tener el balón y dejar morir el partido sin correr el más mínimo riesgo. Una victoria para acariciar el objetivo de la permanencia y asaltar la octava plaza. Un lugar idílico después de dos años en los infiernos.

Ficha técnica:

1 - Deportivo Alavés: Pacheco; Ximo Navarro, Lejeune, Laguardia, Duarte (Javi López, min.35); Pellistri (Córdoba, min.69), Battaglia, Pina (Sainz, min.56), Jota, Rioja (Édgar, min.35); y Joselu.

3 - Celta: Iván Villar, Hugo Mallo, Murillo, Araújo, Aarón Martín; Tapia, Brais Méndez, Denis Suárez (Kevin, min.80), Nolito (Fran Beltrán, min.56); Iago Aspas (Ferreyra, min.87) y Santi Mina (Fontán, min.56).