Emre Mor le cuesta 350.000 euros por partido al Celta

El turcodanés, que se entrena en solitario tras retrasar su regreso de Dubái, deja con su rendimiento un gran agujero económico en las arcas del club


Emre Mor se entrenó, por segundo día consecutivo, al margen del grupo. Pendiente de los test PCR, a los que está obligado a someterse tras pasar más de tres semanas en Dubái, y de que los servicios médicos del Celta evalúen el estado de su pubalgia para otorgarle el alta médica. Su último entrenamiento colectivo data del 15 de febrero. Ha pasado más de un mes.

El que quiera leer entre líneas, no tiene más que volver a escuchar a Eduardo Coudet apenas cuatro días antes del retorno de Emre, en la previa del partido frente al Athletic. «Es un tema más para que te contesten desde el lado institucional porque todavía no estoy muy empapado del tema de su regreso. Lo ha cambiado y no estoy tan bien informado como para contestar a esta pregunta». Cualquiera que sepa el celo con el que se maneja el argentino en la gestión de sus recursos, puede deducir que el mensaje contenía recado. Coudet no deja de «empaparse» con la situación de ningún jugador que considera importante.

El paso de Emre Mor por el Celta acumula ya un cargo para el club de unos 18 millones de euros. Llegó del Dortmund con un traspaso que rondó los 13 y una retribución que está en torno al millón y medio de euros brutos por temporada. Va camino de completar la cuarta, lo que elevaría el montante a los 19 millones, aunque se pasó una cedido con el mismo éxito que en Vigo, en una operación en la que el Celta pudo recuperar un millón. Desde que firmó su contrato, en el verano del 2017, Emre lleva disputados con el Celta un total de 52 encuentros, sumando las diferentes competiciones. Es decir, redondeando esa inversión hasta la fecha en los 18 millones, cada partido que el turcodanés ha estado en el campo le ha costado al club 346.153 euros. Una cantidad obscena para una entidad con las posibilidades presupuestarias del Celta.

Casi 9.000 euros por minuto

Si nos detenemos en la cuantía de minutos, Emre Mor ha estado sobre el césped, con la camiseta del Celta, un total de 2.031 en partidos oficiales desde su fichaje en el 2017. Solo en lo que va de la presente temporada, ya hay cuatro futbolistas en el plantel que superan esa marca. Cada minuto de juego de Emre se cifra en unos 8.862 euros.

Una exhibición poco profesional

En el club, al margen del baile de fechas para retrasar su vuelta a Vigo, tampoco ha gustado la publicación que el jugador ha hecho de algunas imágenes, a través de sus redes sociales, durante su estancia en Dubái. Un viaje que emprendió con la complicidad del club para tratarse durante dos semanas —ha estado más de tres— en el Centro de Excelencia Médica que la FIFA posee en los Emiratos Árabes.

Además de recoger su actividad en la clínica, Mor se dejó ver en su tiempo de ocio junto a su agente Levent Ajrulovski, una persona clave en su decisión de apostar por el desplazamiento a Dubái, y por el rapero congoleño, Gandhi Djuna, más conocido por su nombre artístico Maître Gims y con el que el futbolista ha realizado alguna colaboración. En el Celta entienden que esa exhibición no se corresponde con la imagen que un profesional debería mostrar en público en unas circunstancias como las que le llevaron a Dubái. Otro desencanto más con un futbolista al que tienen la percepción de haber mimado y consentido de una forma excepcional en todos estos años, confiando en que mejorara su rendimiento.

Las diferencias con los médicos

Otra cuestión que deberá clarificarse ahora es si la estancia en los Emiratos Árabes ha surtido el efecto esperado por el futbolista para mejorar en la pubalgia que arrastra desde noviembre. Emre Mor solicitó al equipo médico del Celta la posibilidad de abordar un nuevo tratamiento conservador en Dubái, tras considerar que el que estaba llevando a cabo en Vigo no le ofrecía los resultados deseados.

Los médicos del club aconsejaron al jugador que pasara por el quirófano, algo a lo que el futbolista no estaba dispuesto.

Un año más de contrato que puede elevar la operación hasta los 20 millones

Si atendemos a la filosofía del Celta, extendida en los últimos años, el próximo verano será crucial en el futuro de Emre Mor. Su contrato de cinco temporadas llegará a la última campaña sin que el club tenga la menor intención de renovarlo para extender su relación más allá del verano del 2022. Será, por tanto, la última oportunidad para la dirección deportiva celeste de recuperar una pequeña parte del dinero que lleva invertido en el futbolista con un traspaso. Las expectativas de que el caché de Emre se revalorizara, tras el desplome de sus primeras temporadas en Vigo, se han ido diluyendo. Ahora, a su deficiente rendimiento, hay que añadirle las dudas que pueda generar su lesión.

Si el Celta no consigue llegar a un acuerdo con Emre para que salga en verano a otro club, y se ve obligado a asumir también su último año de ficha, el paso del turcodanés por Vigo habrá dejado un agujero en la caja de unos 20 millones de euros, en la peor operación de su historia. En el Celta confían en que el trato dispensado al jugador pueda ayudar a la hora de encontrar una salida satisfactoria para todas las partes. Hasta ahora, Emre no ha tenido especial interés en marcharse.

Un desencuentro podría conducir al jugador a un final todavía más controvertido si el club opta por aplicarle un «código rojo» y apartarlo como ha hecho con varios futbolistas en las últimas temporadas.

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Emre Mor le cuesta 350.000 euros por partido al Celta