«Coudet ya demostró que no es una promesa, sino una realidad»

Giovanella y José Ignacio recuerdan al Chacho jugador y confían en su futuro


vigo / la voz

Eduardo Coudet, nuevo entrenador del Celta a falta de anuncio oficial, estuvo poco tiempo en Vigo como futbolista y no cuajó en lo deportivo, pero en lo personal, las cosas fueron diferentes. «Se va un gran compañero», decía José Ignacio Sáenz en enero del 2013, cuando se anunció su marcha de Vigo; más de 17 años después, mantiene intacto ese mismo recuerdo de los cinco meses que compartieron. Y lo mismo dice un Giovanella que, además, ha seguido en Brasil sus últimos pasos como entrenador al frente de Internacional de Porto Alegre.

«Chacho, como jugador, siempre fue un tipo intenso, de mucho carácter y ganador», le describe Giovanella, que constata que ha mantenido esos rasgos en los banquillos. «Trabajaba mucho, entrenaba muy fuerte y, aparte de eso, era muy buen compañero. El tiempo que compartimos fue poco, pero dejó muy buen sabor en el vestuario, de esas personas que recuerdas aunque pase el tiempo», indica el brasileño.

José Ignacio suscribe por completo sus palabras y recuerda que fue muy bien acogido en el vestuario, algo a lo que contribuyó la presencia de compatriotas como Berizzo, Gustavo López, Cáceres o Pablo Cavallero. «Es cierto que en lo deportivo no fue el jugador que se esperaba, pero en lo humano era un gran tipo, muy buena gente y cayó muy bien en el grupo», profundiza.

Llegó a Vigo procedente de River como un futbolista prometedor, pero su bagaje se redujo a catorce partidos entre Liga, Copa y UEFA hasta que él mismo tomó la iniciativa de cortar la cesión. «No se correspondió con la imagen que se tenía de él de futbolista que podía apostar muchas cosas al equipo, que podía ser un refuerzo importante», admite. Con todo, destaca que «los partidos que jugó no estuvo nada mal y se le veía que tenía un potencial y una calidad enormes», rememora.

Giovanella ha reconocido en los últimos tiempos en el Coudet entrenador algunos de los rasgos que le recordaba como futbolista. «La intensidad que tenía en el campo, ahora la muestra en la caseta y en el banquillo. Se ha convertido en un técnico de prestigio y con mucha credibilidad», expone. Le consta que en el Internacional de Porto Alegre estaban muy satisfechos de la labor que estaba realizando, de ahí que su adiós haya levantado una importante polvareda. «Hizo un grandísimo trabajo en el club, hacía tiempo que no estaban tan arriba en la tabla. Siguen de primeros después de empatar el último partido y ha hecho un magnífico trabajo, de los mejores en el club en mucho tiempo», desgrana Giovanella.

Aunque consciente de que el salto continental no es fácil y que puede pasar de todo, confía en que las cosas le puedan ir bien a Coudet en el Celta. «Creo que tiene bastantes posibilidades de triunfar porque va a exigir mucho de los jugadores, mucha intensidad, trabajo y presión. Es lo que reclamaba aquí, lo que se venía viendo en el Inter», añade el excéltico.

Ademas, Giovanella lo ve «en la línea de Berizzo», con cualidades suficientes para hacer un buen papel en el Celta. «Ha demostrado en el Inter no que pueda llegar a ser un buen entrenador, sino que ya lo es; no es una promesa, es una realidad», opina. De él valora «su carácter, disciplina de trabajo e intensidad», condiciones por las que dice apuesta a que saldrá bien.

José Ignacio, aunque en la distancia, también ha estado pendiente de Coudet como entrenador. «Me gusta saber de los excompañeros que entrenan, también de Berizzo o Gallego Méndez. Lo he seguido mucho a través de Internet y en su caso me chocaba, porque no pensaba que fuera a ser entrenador. Me alegro mucho por sus éxitos y por los del Celta, así que ojalá salga bien por los dos», finaliza el riojano.

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