Dos goles marca de la casa que no sirven para nada

Iago Aspas y Santi Mina fueron los autores de dos goles que no sirvieron para puntuar


vigo /La voz

Aspas y Santi Mina fueron de lo poco salvable en la debacle contra el Levante. Se la jugaba el equipo de Óscar García, con la salvación en su propia mano. La disposición táctica era para ir a por el partido, dejando de lado una formación con cinco defensores que gusta al técnico de Sabadell. Arriba, la pólvora de Iago Aspas con Santi Mina caído a la banda derecha y con Brais Méndez percutiendo por la izquierda. Los tres se intercambiaron posiciones en multitud de ocasiones y los tres fueron los generadores de los dos tantos del Celta. Aunque todo se fue al traste, de nuevo, muy pronto.

Tuvo que ponerse 0-2 el conjunto de Paco López para atisbar reacción del equipo vigués. Tampoco se generó mucho juego ofensivo, con Rafinha justo de fuerzas, Fran Beltrán desquiciado y Okay intentando achicar agua. Prácticamente en la primera que tuvo, y en una jugada a balón parado, llegó la reacción local. Tanto de un canterano, Santi Mina, que estuvo listo y confió en el fallo de Rubén Vezo. El centro fue de Brais desde el córner izquierdo del ataque céltico, cabecea Araujo en el primer palo y remacha Mina después del fallo del central portugués.

Fueron los mejores minutos del conjunto vigués. En apenas diez, el Celta generó lo poco claro que tuvo en el encuentro. En la prolongación del primer tiempo, un pase filtrado a la espalda de los centrales de Santi Mina a Iago Aspas supuso el segundo tanto céltico, el del empate que a la postre no valdría para nada. El pase va con intención a la carrera del 10 celeste pero se acaba escorando. La salida en falso del guardameta Koke Vegas permite a Aspas anticiparse, regatear al arquero levantinista y marcar desde el pico del área y a puerta vacía. Con esa jugada moría el primer acto. La ansiedad y el cansancio le jugaron malas pasadas al Celta quien estuvo casi toda la segunda parte con uno más. Aún así, dio la sensación de que se jugó a lo que quiso el Levante. Solo así se explica que, pasados cinco minutos de la reanudación, una recuperación de Campaña en el centro del campo se convierte, en tres toques, en el tercero del Levante.

Aspas se peleó todo el encuentro sin acabar de encontrar esa chispa que le hace diferencial. Acabó desquiciado y físicamente justo. Santi Mina también acabó el encuentro con el derroche físico habitual pero sin generar ningún peligro a una zaga del Levante que echó el cerrojo. Habría tiempo para un gol céltico más, anulado. Con la expulsión de Nolito y la sanción de Rafinha, los dos delanteros gallegos serán las bazas del Celta en Cornellà.

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