Con la necesidad de reivindicarse

El plantel del Celta asume que debe demostrar que «está para mucho más»


vigo

El partido del domingo ante el Athletic se presenta como una especie de plebiscito. La ilusión que despertó el actual proyecto del Celta se ha transformado en un mar de dudas y el último encuentro antes del parón parece clave para dibujar el futuro inmediato de los célticos. El equipo volvió ayer al trabajo después de un día de descanso y la conjura del vestuario parece pasar por dar un paso al frente a nivel individual para después sumar en el colectivo. Parece que ha llegado la hora de que el elenco celeste saque su mejor versión y que Fran Escribá acierte con la idea que permita a los vigueses recuperar su juego. «Debemos demostrar que estamos para mucho más», proclamo ayer Lucas Olaza haciendo gala del sentir colectivo del vestuario celeste.

Porque salvo Rubén y Aidoo, que han rendido a buen nivel salvo fallos puntuales como el del ghanés en el segundo gol del Eibar, el pensamiento generalizado es que todos los futbolistas de la plantilla pueden subir un punto su rendimiento.

En la línea defensiva Hugo Mallo ha sido un jugador capital para el Celta en los últimos años por su trabajo tanto defensivo como ofensivo pero la lesión del verano le ha impedido comenzar la liga en su tono habitual, algo que necesita el equipo para tener más profundidad en bandas. En la izquierda Olaza es un hombre de otras características, un jugador con dotes de gran centrador que a base de sacrificio se ha consolidado en el lateral. La pareja de centrales, cada vez más ensamblada, ha ofrecido más bondades que lagunas.

En el rendimiento del centro del campo parece situarse el foco de la falta de juego del Celta. Es la sala de máquinas la que necesita un paso adelante aunque Beltrán comenzó la liga como una moto y se cansa de andar kilómetros en cada partido. Okay es hasta el momento el más bajo en cuanto a rendimiento. El turco está pagando sus tres meses de inactividad. Lobotka, por su parte, parece haber mejorado con respecto a la temporada anterior pero no alcanza todavía la versión que exhibió en su primer año en Vigo. De sus botas debe salir la creación de juego que tiene pendiente el Celta.

Luego aparecen los retornados. Denis comenzó como una moto en los dos primeros partidos pero se ha atascado, Rafinha también dio muestras de su calidad en su debut pero también de cansancio en los dos partidos más recientes y la derecha sigue siendo un campo abierto para las pruebas, aunque sea el que acapara más minutos.

Al ataque llegan pocos balones y menos goles. El Celta espera por Iago Aspas, su salvador la temporada pasada y el jugador sobre el que pivota todo el proyecto. En la plantilla no tienen ninguna duda de que volverá a marcar un número considerable de goles esta campaña pero necesita empezar. El domingo se enfrenta a la posibilidad de vivir su mayor sequía en un arranque liguero si no es capaz de marcarle al rocoso Athletic. En la campaña 17/18 marcó al octavo intento.

Una de las dudas que han surgido por la sequía goleadora es si Iago Aspas necesita a su lado a un delantero de referencia como lo era Maxi Gómez y podría serlo Toro Fernández o otro jugador con más movilidad como Santi Mina, otro que ha regresado con las máximas expectativas y que necesita relacionarse más con el balón. Hasta la fecha marcó un gol que valió un punto.

Desde el banquillo tampoco han llegado revulsivos y ninguno de los cambios efectuados por Escribá cambiaron la dinámica de un partido. Algunos como Pione Sisto han dado un paso más en su involución después de lo visto en el partido ante el Espanyol, lo que provocó que se quedase fuera de la lista para Ipurúa.

El paso al frente también debe llegar desde el banquillo. Escribá necesita dar con la tecla que permita al Celta ser un equipo fiable y no previsible, en donde puedan combinar los jugadores de más talento sin perder la estabilidad defensiva, un aspecto que salvo contados episodios es la mejor noticia de un curso que comenzó con los renglones torcidos.

Olaza: «Hay que demostrar nuestra jerarquía»

Lucas Olaza, el lateral uruguayo, piensa que el Celta va a revertir una situación que desde su prisma nada tiene que ver con la vivida la temporada pasada. «La temporada pasa no fue buena pero con mucha actitud salimos de donde estábamos. Ahora es otra situación, estamos con otra mentalidad, cada vez más fuertes, ahora es cuando hay que demostrar nuestra jerarquía y nuestra actitud para sacar los resultados adelante», apostando por que el domingo se quedarán los puntos en casa en el partido ante el Athletic.Preguntado por el mensaje de Fran Escribá, Olaza comenzó que la idea global es que «tenemos la capacidad para demostrar más cosas, trabajamos duro pero hay que trabajar más duro, hacemos las cosas bien pero las tenemos que hacer mejor. Es el momento de sacar todo lo que tenemos dentro», indicando que «estamos mentalizados para revertir esto».

En cuanto a la suplencia del Toro Fernández, su compatriota, no tiene dudas de que dará muchas cosas al equipo y tampoco que Iago Aspas acabará marcando y haciendo muchos goles: «Es un jugador increíble que aporta mucho al equipo. Va a marcar y va a hacer muchos goles. Nos va a dar muchas alegrías sin duda».

«La actitud está, tenemos que mejorar» Lucas Olaza asegura al equipo «le sobran ganas»

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