VIGO

Santi Mina y Rubén, dos amigos del alma, salvaron los muebles para el Celta en un partido que comenzó bien (por el juego), que continuó fatal después del gol del Espanyol y que terminó con unas tablas en el último minuto merced a un inapelable y académico testarazo del delantero. Antes, el portero de Mos había evitado la sentencia perica con un paradón. El 1-1 tiene sabor a consuelo por marcar en el último suspiro, pero no puede tapar la actuación descendente de un Celta con mucho balón pero con poco colmillo pese a su elenco. En el primer tiempo no acertó en cuatro claras ocasiones y en el segundo se quedó bloqueado tras el gol y sin desborde por banda fue incapaz de derribar el muro espanyolista. Las únicas ocasiones fueron un tiro cruzado de Iago Aspas y el empate final de Mina. Demasiado poco para un partido en donde los vigueses comenzaban a medir su potencial ante rivales del mismo pelaje.

El arranque dejó brotes para la esperanza. La estadística del primer tiempo indica que Celta y Espanyol dispararon lo mismo a portería en el primer tiempo: un tiro, pero la realidad que a veces tapan los números indica que los vigueses se fueron al descanso con cuatro oportunidades claras para tomar ventaja.

Con Beltrán recuperando su sitio en detrimento de Okay y con los diez restantes del Metropolitano, el Celta hizo del partido un ejercicio de asedio al Espanyol durante los 20 primeros minutos. Con Rafinha, que partía de la banda pero casi no la visitó, entrando en permanente contacto con el balón y asociándose con el resto del ataque, y con un Lobotka muy participativo. Sin embargo las ocasiones más gordas llegaron con centros desde la izquierda de Olaza. El primero acabó con una peinada de Santi Mina que salió fuera por centímetros y el segundo con un remate de Rafinha que se desvió un palmo de la base del poste.

El único tiro que cogió portería fue un remate de Hugo Mallo tras una delicia de pase filtrado de Aspas, pero Diego López le negó el gol. Para entonces el Espanyol ya se había desperezado y percutía por su banda derecha buscando a Wu Lei y a Vargas, aunque sin llegar a inquietar de verdad a Rubén.

Todo cambió tras el descanso. El Espanyol marcó en su primera llegada, a los tres minutos, por mediación de Pedrosa tras un buen bloqueo de Calleri. El argentino aguantó de espalda ante el Aidoo y dejó el balón preparado para el gol perico. El tanto hizo añicos al Celta, que pudo encajar el segundo en una media vuelta de Pedrosa a la que respondió Rubén. Los vigueses fueron presa de los nervios y entraron en un estado de ansiedad que les fue sacando del partido. Le pudieron las prisas y eso le llevó a las pérdidas y a un juego deshilachado, con mucho balón, con juego horizontal previsible y con casi ninguna llegada al área rival. Tan solo un tiro cruzado de Iago Aspas tras una combinación de Beltrán y Denis transmitió un poco de esperanza.

Sin embargo quien tuvo la ocasión real para sentenciar fue el Espanyol. En una contra con calambre incluido de Beltrán los pericos se plantaron con tres jugadores delante de Rubén pero el tiro de Pipa fue interceptado por el guardameta de Mos, lo que le daba otra vida a un Celta que tuvo la virtud de no bajar los brazos y en el último suspiro, al borde del 95 encontró premio en forma de empate. Hugo Mallo, que llevaba el partido peleado con los centros laterales, sacó uno medido al segundo intento y Santi Mina se elevó por encima de la defensa para ajustar un cabezazo que tras tocar en el palo besó la red y estableció un empate que al menos sirve para mantener un margen con la zona roja. El domingo, Ipurúa.

Ficha técnica:

1. RC Celta: Rubén; Hugo Mallo, Araujo, Aidoo, Olaza; Lobotka (Brais Méndez, min. 61), Beltrán, Rafinha (Gabriel Fernández, min. 76), Denis Suárez (Sisto, min. 84); Iago Aspas, Santi Mina

1.RCD Espanyol: Diego López; Javi López, Naldo, Calero, Dídac; Wu Lei (Pipa, min. 64), Marc Roca (Darder, min. 86), Víctor Sánchez, Pedrosa; Calleri, Vargas (David López, min. 77)

Goles: 0-1 Pedrosa min. 48; 1-1 Santi Mina min. 95

Árbitro: Sánchez Martínez (comité murciano). Amonestó con tarjeta amarilla a Lobotka y Aspas por parte del RC Celta; por parte del Espanyol, a Calero, Naldo, Pipa y Víctor Sánchez.

Incidencias: partido correspondiente a la sexta jornada de la Liga Santander disputado en el estadio municipal de Balaídos ante 16.361 espectadores.

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Un empate que sabe a consuelo para el Celta