Una apuesta «valente e arriscada» que enorgullece al celtismo

La afición del Celta se muestra entusiasmada con la nueva temporada, pero cauta con los objetivos


Vigo / la voz

El Celta apostó por una campaña bajo el lema Isto vai de corazón, pero cuando se pregunta a las peñas sobre la plantilla que se ha conformado para esta temporada hay otra palabra que mencionan prácticamente todos: orgullo. Nadie quiere lanzar las campanas al vuelo porque la agonía de la pasada campaña queda muy próxima en el tiempo y está completamente presente, pero eso no impide que la llamada operación retorno genere una ilusión quizá sin precedentes.

Operación retorno

Sentimiento más allá del negocio

El Celta ha hecho algo poco común actualmente, analiza Manolo Devesa, de la Peña Blau Cel, y es «potenciar el sentimiento más allá del negocio y la parafernalia que predominan en el mundo del fútbol». Su reflexión va en consonancia con las ideas de otros peñistas cuando hablan de la operación retorno. «É unha aposta valente e arriscada, porque outros anos criticábase que non se gastaba en fichaxes e desta vez fíxose e dunha maneira fantástica, con xente nosa, da casa», reivindica Bele Dios, de Carcamáns. Javi Vaz, de Centolos Celestes, cree que «se ha recuperado ese enganche, esa sensación de propiedad del equipo, de comunión entre afición y unos jugadores que sienten lo mismo entre comillas, que son celtistas de cuna en muchos casos». Varios inciden en que jugadores como Denis o Rafinha nunca hubieran elegido el Celta de no ser porque son aficionados del club y que a eso se ha sumado que el Celta ha confeccionado un proyecto que les ha convencido.

Nombres propios

Rafinha y Denis, sueños cumplidos para el celtismo

Cuando se pregunta por el regreso más ilusionante, Denis y Rafinha se disputan el primer puesto. Marta Saiz, de Le-Chuzas, se decanta por el brasileño: «Empecé a ser fanática del Celta cuando Mazinho era una figura que representaba el buen fútbol. Es una maravilla cómo le inculcó el celtismo a sus hijos y que Rafinha esté aquí», analiza. Para Tomás Rodríguez, de Preferencia, el salcedense era el más inalcanzable. «Era la joya deseada durante tanto tiempo. Conseguir su fichaje parecía casi imposible y de repente viene», valora. Recuerdan que Mouriño se ha «sacado una espina» con su vuelta.

Peros

Pocas objeciones

Miguel Barja, de Merlegos, es de los que se ha quedado con las ganas del regreso de Nolito. «Quizais foi o que faltou neste mercado, porque era un punto no ámbito deportivo e pola persoa que é o que representa para a afección», dice al tiempo que incide en que para el «orgullo é a palabra que mellor resume a ilusión de ter tantos galegos e canteiráns». Teresa Medrano, de Morriña Celeste, apunta a que «hubiera estado bien forzar alguna salida más», pero pese a que admite que suele ser pesimista, asegura que en esta ocasión también se ha contagiado del ambiente que se respira en el celtismo: «La temporada se presenta muy ilusionante y eso es lo mejor que podemos decir». Varios peñistas apuntan a las bandas, al centrocampista defensivo o incluso al portero como otras posiciones a reforzar, pero sin que les inquiete en exceso. «Rafinha pode xogar en calquera posto, como se o poñen de porteiro», apunta Bele. Vaz se pone nostálgico: «Si hablamos de vuelta a casa faltó el Toto. Y una máquina del tiempo para rejuvenecer a Mostovoi», bromea.

Entrenador

Escribá, un técnico que aporta confianza

Los peñistas consultados se muestran convencidos de que Escribá es el entrenador ideal para este Celta. «La temporada pasada el tema de los técnicos fue desquiciante. Escribá parece alguien normal, sencillo y discreto, que aporta confianza, entiende de fútbol. Creo que lo puede hacer bien», opina Saiz. Tomás Rodríguez comparte su punto de vista. «Es un entrenador contrastado que está implantando bien su idea sin renunciar a la identidad de buen juego del Celta. Ha sabido absorber la filosofía del club, dar y recibir», le elogia. Además, aprecia que «no es tan amarreta como algunos dicen y le saca partido a las mejores características del equipo». Devesa le define como «un entrenador que no va a dar grandes titulares, pero que es una persona centrada, seria y metódica en el trabajo y muy capaz».

Objetivo

El pasado inmediato marca las metas

Por mucho que hablen de ilusión, la palabra Europa sale de pocas bocas como objetivo para perseguir. «La temporada pasada fue horrible, con diez jornadas en las que te jugabas la vida en cada partido. Tenemos que evitar ese sufrimiento, que sea un final tranquilo, en una posición cómoda», indica Medrano. El presidente de Merlegos se lo plantea de otra manera: «Con que fagan bo fútbol e o pasemos ben chega. Non creo que haxa que marcarse metas na Liga nin na Copa, senón gozar dun plantel que é un orgullo e que pon a pel de galiña», valora. Bele cree que «desde a época de Mostovoi e Karpin non se fichaba tan ben», por lo que piensa que hay que ser ambiciosos pero precavidos. «Se as pezas encaixan ben temos un equipo que pode ser unha máquina de facer bo fútbol, pero despois do que pasamos primeiro hai que pensar nos 40 puntos». Vaz pone la cifra en 42, pero mantiene un discurso similar: «El objetivo lo va a marcar la temporada. Lo primero es la salvación y también tenemos ilusión por la Copa, hay que apostar por ella porque puede ser la vía más rápida para tocar la gloria». Aunque también cauta, Marta es la más atrevida a la hora de hablar de Europa: «Es el objetivo lógico con el equipo que se ha hecho, pero la meta es la permanencia porque el año pasado si hay dos jornadas más no estamos. Seguimos siendo el equipo humilde de siempre».

Afición

Un cambio de estado de ánimo en tiempo récord

Manolo Devesa, de Blau Cel, reconoce que no se le hubiera ocurrido «una forma de cambiar el estado de ánimo de una afición que venía de un final de temporada agonizante», pero constata que se ha conseguido. «Era muy difícil recuperar e ilusionar a la gente en dos o tres meses en la temporada en la que marcas el objetivo de Europa y acabas de decimoséptimo. Hay que felicitar al club», recalca. Un ejemplo de hasta qué punto está en un punto álgido la afición celeste son los números de los incombustibles Carcamáns: «Estamos chegando a 800 peñistas e máis de 480 abonos. Esta semana coa volta de Rafinha houbo máis xente que pediu facerse socia», indica Bele Dios. Y confiesa que cuatro autobuses se les están quedando ya insuficientes para sus desplazamientos a Balaídos. «Hai unha ilusión tremenda entre xente nova, pais con nenos... Moitísimas ganas de disfrutar a tope».

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