«Siempre le decía a Eusebio que tenía que poner a Iago»

Dani Abalo revela que insistió a su entrenador esa temporada para que le diera una oportunidad a Aspas


Vigo

Dani Abalo confiesa que la buena relación y la confianza que tenía con Eusebio Sacristán, el técnico del Celta en junio del 2009, eran suficientes como para insistirle en más de una ocasión hasta que lo hizo en que tenía que darle minutos a Iago. «Para mí fue la leche lo que consiguió ese día por todo, también porque siempre que podía hablaba con Eusebio y le decía que el jugador que necesitaba era Iago, que tenía que ponerle», cuenta.

Él tenía claro que Iago era «un jugador que le encantaba» al técnico, pero que debía encontrar el momento adecuado para darle la oportunidad. Y probablemente aquella circunstancias no eran las mejores para decidirse. «Eusebio quería esperar a otro momento, pero al final se vio obligado porque sabía lo que Iago podía darle y mejor no le pudo salir», recalca Abalo.

Trashorras se fija en que aunque la experiencia es fundamental en el fútbol en las situaciones difíciles, el punto de «ingenuidad» que podía tener Iago por aquel entonces era al mismo tiempo un plus. «La gente joven en un momento así no contempla tanto el problema que supondría el descenso, eso le podía permitir salir sin tanta presión, con esa alegría, jugar como él sabe, con esa energía y contagiarla a los demás para al final ganar el partido».

Para Falcón, Iago fue el artífice de «un momento épico e histórico» y también recuerda cómo les arropó ese día la afición celeste. «Habíamos hecho una temporada muy irregular, nos jugábamos la permanencia y aquello en ese momento era vital para el club. Que saliera un chico de la cantera, ante un estadio lleno y volcado, y marcara dos goles para conseguir la salvación fue algo memorable».

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«Siempre le decía a Eusebio que tenía que poner a Iago»