Cuando el precedente está en casa

Cuatro equipos han remontado tres o más puntos en cuatro ocasiones desde el año 2000, uno de ellos el propio Celta, que ahora debe evitar la sorpresa


Vigo

El Celta, con tres puntos de margen sobre el descenso, goza de una buena situación para certificar la permanencia y quedarse en Primera División por octava temporada consecutiva, pero en absoluto puede confiarse. Porque desde el año 2000 en la máxima categoría hay cuatro ejemplos de equipos que remontaron tres o más puntos en las dos últimas jornadas para condenar a un rival que estaba fuera de la zona roja y que parecía libre de todo mal. Uno de ellos fue el propio Celta en la campaña 12/13, que fue capaz de remontar cuatro puntos y provocar el descenso del Deportivo. Los otros ejemplos los protagonizaron Zaragoza, Sporting y Osasuna.

En el vestuario del Celta todavía hay supervivientes (Sergio, Rubén, Hugo, Cabral y Iago Aspas) de aquella salvación milagrosa. A falta de dos partidos para la conclusión el equipo vigués era colista y estaba a cuatro puntos del Deportivo, que vivía fuera del descenso con un punto de margen sobre el Zaragoza, que marcaba el corte. Pero mientras el equipo vigués hizo el pleno de seis puntos, los coruñeses perdieron en Málaga ante un rival que nada se jugaba y en casa con una Real que necesitaba certificar su pasaporte de Champions. Ese ejemplo, vivido en carne propia, es la mejor medicina para que la confianza no se instale en el vestuario de A Madroa de cara a los dos últimos partidos.

Osasuna también remontó cuatro puntos en los albores del siglo XXI. Los rojillos sumaban 36 a falta de dos jornadas y el Oviedo con 40 tenía encarrilada la salvación. Pero mientras los de Lotina hicieron un pleno de seis puntos a costa de Zaragoza y Real Sociedad, los carbayones, a los que entrenaba Antic, solo empataron con el Real Madrid y cayeron en Mallorca y terminaron descendiendo por un punto de margen.

El Zaragoza, que protagonizó varios casos hasta una caída de momento sin retorno, alcanzó su máxima cota de dificultad en el ejercicio 11/12, cuando a falta de dos jornadas estaba a tres puntos del corte que marcaba el Rayo y a cuatro del Villarreal, que con 41 parecía libre de todo mal. Sin embargo los castellonenses, que eran décimo sextos, perdieron sus dos partidos (ante Valencia y Atlético de Madrid), los maños hicieron pleno con Santander y Getafe y terminaron aventajando en un punto al submarino amarillo, que terminó con sus huesos en Segunda con Lotina como entrenador.

El cuarto ejemplo para desconfiar lleva la firma del Sporting de Gijón en el curso 08/09. En este caso el gran perjudicado fue el Betis, que a falta de dos partidos era décimo quinto con dos equipos (Getafe y Osasuna) en medio de la zona de descenso que marcaban los gijoneses. Curiosamente los verdiblancos no perdieron ninguno de los dos partidos (empataron con el Málaga y el Valladolid) pero acabaron bajando porque los rivales apuraron más el paso, en especial el Sporting que ganó los dos partidos y se fue a los 43 puntos.

Las cuatro situaciones deben servir para que el Celta se olvide de cualquier confianza y centre trabajo en certificar la permanencia cuanto antes sin esperar el favor de terceros. Para ello tendrá que desafiar a la tradición en Bilbao.

¿Qué pasaría en cada caso?

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