El Celta se atasca y suma un punto en un partido de oficio

GRADA DE RÍO

Los vigueses saldan sin goles su visita a Leganés en una contienda con pocas ocasiones y menos ritmo

27 abr 2019 . Actualizado a las 21:17 h.

Lo de ganar fuera lleva camino de convertirse en un imposible y un empate fue lo máximo que el Celta pudo rascar en Butarque en un partido gris con más músculo y oficio que fútbol, especialmente en un primer tiempo en donde ninguno de los dos equipos miró a portería. La contienda se abrió un poco más en el segundo y Iago Aspas tuvo la mejor ocasión del encuentro pero su vaselina sobre Cuéllar, con golpe incluido, terminó con Omeruo sacando el balón de la misma línea. El punto, que a priori parece corto, puede tener su peso en oro en la tarea de la permanencia, que sigue pendiente a falta de tres partidos para la conclusión del campeonato.

El duelo arrancó con el Leganés encharcando el campo para impedir la creatividad celeste y el Celta decidió apostar por el control del partido por encima de todo. Con la novedad de Hjulsager y salvo en los primeros minutos, el equipo de Escribá prefirió ceder el balón y esperar su momento. La apuesta le valió para sufrir muy poco ante el Leganés en el primer tiempo (solo dos tiros entre los tres palos y sin problemas para Rubén) pero a cambio el cuadro vigués no existió en ataque. Una contra de Aspas con pérdida de balón en el área rival y un pase filtrado de Boufal, la otra novedad tras cumplir el partido de sanción, fue todo el arsenal del equipo vigués en un primer tiempo jugado a muy pocas revoluciones.

El segundo acto estuvo más abierto. El Celta se plantó en campo contrario y el Leganés fio sus opciones a una contra que no llegó en ningún momento. Fue el conjunto de Escribá quien más lo intentó, pero sin olvidarse de mantener el equilibrio. Y en esa dualidad llegaron las dos oportunidades más claras. La primera la protagonizó Hugo Mallo que con un disparo desde el pico del área obligó a Cuéllar a parar el balón en dos tiempos, aunque la ocasión de verdad llevó la firma de Iago Aspas en su mejor aparición del partido. Una pared por el pasillo central acabó con el moañés ante Cuéllar y con el balón a medio camino. El 10 le picó el esférico (se llevó un buen golpe con el portero), pero cuando se iba a colar en la portería local apareció el central Omeruo para sacar la pelota de la misma línea.