Un Celta distinto repite resultado en Madrid


El Celta repitió visita a Madrid y repitió resultado, eso sí, con sensaciones muy distintas. El Celta de hace un mes era un equipo sin confianza, con miedo y que apenas transmitía algo distinto que impotencia. El sábado los vigueses demostraron que el mes no ha pasado en balde y que pese a que hay errores que persisten y que probablemente persistirán hasta final de temporada, ahora el equipo compite, defiende más solidario e incluso vuelve a generar ocasiones. Pero la muestra todavía es pequeña para calibrar si esta recuperación es una realidad o simplemente algo pasajero. La evolución de los resultados no ha ido al mismo ritmo que la del juego por eso es necesaria la cautela y seguir avanzando de cara al determinante partido ante el Girona. Mientras tanto esta dosis de esperanza no está mal, la verdad.

1 La clave

Los espacios y la pegada

El Celta adaptó su posicionamiento defensivo al devenir del resultado o por lo menos eso pareció. Empezó entregando el balón al rival, plegado en campo propio intentando robar y sorprender a la contra. El Atlético hizo daño sobre todo cuando se descolgaba Griezmann entre líneas, pero los vigueses también tuvieron sus opciones con tres ocasiones claras salvadas por Oblak. En desventaja los celestes recuperaron la presión tras pérdida, dejando espacios a la espalda de la última línea defensiva y ahí el Atlético se sintió hasta más cómodo. Las vigilancias defensivas ante un rival al que le gusta correr desde campo propio y la falta de amplitud en el juego frente a un equipo que se protege muy bien por dentro fueron junto con la pegada las claves para no sumar en el Metropolitano.

2 El cambio

¿Una realidad?

Si algo es destacable en este mes de Escribá en Vigo es que el equipo parece que poco a poco va recuperando la confianza. Los célticos pese a reincidir en defectos del pasado, transmiten otras sensaciones. Sigue faltando intensidad defensiva o la capacidad para parar la jugada antes de que el daño sea irremediable y nuestro ataque sigue dependiendo de la presencia o no de Iago. Pero parece que ha crecido el sentido colectivo de la defensa haciendo hincapié en las ayudas defensivas y las distancias entre líneas. Incluso el Celta va creyendo más en el posicionamiento avanzado y la presión tras pérdida, lo que favorece transiciones más rápidas y ataques menos previsibles. Incluso algunos jugadores parece que se han reactivado mejorando su aportación al juego del equipo. Son señales positivas pero que habrá que consolidar.

3 En defensa

La vigilancia

Claves en cualquier propuesta defensiva, adquieren mucha más importancia cuando presionas en campo rival y más aún cuando enfrente está el Atlético, maestro en el arte de correr al contraataque. Llegar medio segundo tarde a esa lucha en la que delantero y defensa buscan anticiparse a la acción del rival es definitivo a la hora del éxito o no en la ejecución de un contraataque. La presión tras pérdida de los vigueses no estuvo acompañada de buenas vigilancias defensivas lo que provocó las oportunidades de gol más claras del rival en la segunda parte.

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