Colmillo en ataque, pavor defensivo

míriam v. f. VIGO / LA VOZ

GRADA DE RÍO

LOF

El Celta llegó a tener dos goles de ventaja, pero se dejó remontar con groseros errores de la zaga

04 abr 2019 . Actualizado a las 01:53 h.

De tener el partido en Huesca ganado, el Celta pasó a verse por detrás en el marcador en su visita al Alcoraz para salvar un punto a la desesperada. Antes de ese último gol, la misma remontada que había protagonizado frente al Villarreal, del 0-2 al 3-2, la sufrió a la inversa ayer el equipo de Fran Escribá, que volvió a exhibir unas importantes lagunas defensivas y que vuelve a complicarse la vida. Una oportunidad perdida ante un rival directo que convierte en aún más trascendental el partido del domingo ante la Real Sociedad.

Once

Cabral, la gran novedad en el equipo titular

Los elogios de Fran Escribá en la rueda de prensa previa al partido dejaron paso a la titularidad de Gustavo Cabral. Su entrada en lugar de David Costas fue el único cambio que introdujo el preparador céltico en el equipo titular, donde repitieron Lucas Olaza en el lateral izquierdo y Iago Aspas, novedades frente al Villarreal. Sin embargo, las circunstancias obligaron al valenciano a mover banquillo a las primeras de cambio. Sobre la lista de 19 el descarte fue el guardameta Iván Villar.

 

Cambio obligado

Boudebouz por un Brais que forzó la amarilla

Apenas había terminado de celebrar el gol que abría el marcador cuando Brais Méndez sufrió lo que presumiblemente es una lesión muscular pendiente de pruebas que le impidió seguir. Antes de que el cambio se hiciera efectivo, el mosense, que estaba cuajando un buen partido hasta ese momento, tuvo tiempo de provocar la amarilla, que acarrea suspensión. Fran Escribá optó por dar entrada en lugar del canterano a Ryad Boudebouz y el equipo se resintió sobremanera por esa banda, mientras que en la otra Boufal también firmaba un partido muy discreto.

Ventaja

Dos goles con Aspas como protagonismo

Eluda o no el Celta el descenso, está claro que las opciones de conseguirlo pasan por Iago Aspas. Después de ser el artífice de la victoria ante el Villarreal del sábado, ayer dio dos asistencias de gol y marcó el otro tanto, el segundo, de su equipo. Más allá de eso, protagonizó varias genialidades y volvió a dejar claro que hará todo lo que esté en su mano por salvar al equipo. Se fue doliéndose y dejando al celtismo con el alma en vilo solo por pensar en la posibilidad de que la estrella del equipo pudiera estar lesionado de nuevo.

Desarrollo

Del 0-2 al 3-2

El Celta no aprendió la lección del sábado, ni la de lo que le pasó al Barcelona con el Villarreal, y después de ser el equipo vigués el protagonista de una remontada épica, dejó que el Huesca hiciera lo propio con ellos. Finalmente, los célticos pudieron salvarlo con un tercer gol que dejaba el marcador en tablas pero que no sabe bien a ninguno de los dos equipos.

Defensa

Los mismos problemas de siempre, un partido más

Durante la primera mitad, el Celta pareció un equipo sólido atrás, que dejó el balón al rival y fue capaz de controlar el partido. Pero todo lo que parecía haber hecho bien la zaga en ese primer acto se fue al traste en el segundo, con todo tipo de facilidades, desequilibrios constantes y dejando que el Huesca terminara todas las jugadas y rematara a su antojo. Fueron tres goles, pero sin las intervenciones de Rubén podrían haber sido unos cuantos más. No se salvó ninguno de los defensas, con errores de bulto que costaron caros.

Entrenador

Las decisiones de Escribá no mejoraron al equipo

Más allá del acierto o no en la apuesta por Cabral y Hoedt como pareja de centrales después del papel de Costas en el partido anterior y la situación de Araujo tras volver de México, el entrenador del Celta tomó otras decisiones durante el partido que no consiguieron mejorar al equipo. La primera de ellas fue la de dar entrada a Boudebouz por Brais Méndez, con lo que el conjunto se vio resentido de inmediato. No fue capaz de reforzar el centro del campo cuando el partido lo requería y las entradas de Emre Mor -aunque le puso ganas el turcodanés en sus acciones- y Jozabed Sánchez fueron testimoniales.