Épica exhibición de celtismo

míriam v. f. VIGO / LA VOZ

GRADA DE RÍO

Oscar Vázquez

La afición del Celta protagonizó un gran recibimiento al equipo antes de un partido que acabó siendo mágico

31 mar 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

El recibimiento que la afición del Celta brindó ayer a su equipo merecía el premio de un partido épico y, aunque con suspense, así fue. Porque aunque todo se torció muy pronto sobre el verde y dos goles del Villarreal eliminaron -momentáneamente- de un plumazo la ilusión que la Reconquista había generado, lo mejor estaba por llegar en una segunda parte para la historia. Y de nuevo con Aspas protagonista.

Unas horas antes de que el moañés volviera a hacer creer en la salvación hasta al más iluso, la bienvenida al equipo había sido de las más multitudinarias y vibrantes que se recuerdan. Si a alguien que no hubiera estado en ninguno de los dos le pusieran imágenes del recibimiento al Celta en la semifinal de la Europa League y en el de ayer, difícilmente se podría diferenciar uno del otro. Con la salvedad de un cántico que sonó mientras los jugadores bajaban del autobús: «El Celta es de Primera».

Pero la fiesta que continuaría tras el partido con un paréntesis en forma de primera parte había comenzado mucho antes. A eso de las 16.00 ya no eran pocos los celtistas en las inmediaciones de Balaídos. Algunos de previa en los bares, otros esperando a que abriera la tienda. Todo amenizado por un grupo de gaitas de Celanova que animaba la espera mientras no llegaba la multitud. También había pintacaras que hacían las delicias de los más pequeños y no solo.