Vigo

2017: El Celta afrontaba y superaba con nota hace cuatro años el reto de dejar por el camino al Shakhtar venciéndole en su casa, remontada incluida. El equipo que en ese momento dirigía Eduardo Berizzo necesitaba darle la vuelta a una eliminatoria que había comenzado con una derrota por la mínima en Balaídos. Los goles de Iago Aspas -que forzaba la prórroga al marcar en el 91- y de Cabral que protagonizaba la anécdota al marcar desobedeciendo al Toto -le había indicado que se colocara en el otro palo- obraban un triunfo épico.

Célticos y ucranianos firmaron un partido vibrante, con emoción constante. Berizzo se inclinó por un fútbol vertical, con Iago Aspas buscando el gol con insistencia desde el primer minuto aunque se acabara haciendo esperar hasta el descuento. Dispuso de tres ocasiones claras en un encuentro con un ritmo muy alto y disputado a un gran nivel en el que Sergio, atajando las ocasiones de los de Paulo Fonseca -cuyo segundo era el actual entrenador del Celta, Miguel Cardoso-, fue otro de los héroes celestes.

En los minutos finales, el Celta asedió la portería de Pyatov. Se acababa el tiempo y el conjunto vigués no querían dejar escapar la oportunidad histórica de plantarse en octavos. Lo consiguieron y lo mejor todavía estaba por llegar. Krasnodar y Genk serían los siguientes escollos hasta la semifinal de Manchester.

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El Celta lograba un épico pase a octavos de Europa League hace cuatro años