El Celta cuestiona la actuación del VAR

En un segundo comunicado, el club se pregunta por cada una de las decisiones


vigo

Lo nunca visto. Tal es la indignación por el arbitraje del asturiano González Fuertes en Getafe que el Celta volvió a la carga con un segundo comunicado, algo inaudito en la historia de un club que casi siempre se había movido entre bambalinas y que cultivaba el silencio como un bien de lo más preciado.

En su segunda misiva, y desde la «absoluta tranquilidad y pausada reflexión», el Celta no solo se mantiene en su teoría del sábado, sino que va un paso más allá asegurando que el colegiado asturiano «ofreció decisiones totalmente incomprensibles».

En su comunicado, el club se hace preguntas en función de cada uno de los lances motivo de la polémica comenzando por el penalti señalado a Hugo Mallo cuando Arambarri se deja caer dentro del área. En este caso, los célticos solicitan saber «qué criterio se puede aplicar para señalar penalti y por qué el colegiado no fue advertido desde el VAR de su manifiesto error».

El segundo interrogante tiene que ver con el fuera de juego señalado en el tanto de Hugo Mallo que hubiera supuesto el 1-2. «El Celta se pregunta si en una jugada tan ajustada como la del fuera de juego en el segundo gol celeste es suficiente una decisión de tres minutos a través del VAR cuando anteriormente ante la duda no se señalaba fuera de juego», recordando que en el Getafe-Celta no se mostraron las líneas que explicaran la posición del atacante céltico «y en un partido posterior sí se hizo», en clara alusión al Atlético-Real Madrid.

El tercer punto se refiere a la expulsión de Maxi Gómez. «Por qué el colegiado no señaló alguna de las infracciones, algunas más que evidentes, que sufrió Maxi Gómez y después el delantero vio las dos amarillas más rápidas de la historia de esta competición».

La última misiva reclama un penalti por manos de Flamini en el área azulona que González Fuertes también pasó por alto: «Por qué ni el árbitro ni el VAR fueron capaces de ver la clara mano dentro del área de Flamini en la segunda mitad. ¿Cómo es posible que esa jugada, clara y determinante, les pasara desapercibida?»

En su segunda protesta en menos de 24 horas, el Celta asegura que «la revisión de las jugadas decisivas del partido no hace si no ratificar la postura del Celta, que fue perjudicado de manera incomprensible, en especial cuando el arbitraje dispone de elementos técnicos como el VAR para subsanar errores claros y manifiestos como lo sufridos por el equipo celeste», reclamando que la actuación de González Fuertes no quede en el olvido «sin un mínimo de reflexión y análisis por parte de los implicados», considerando un agravio añadido «dada la mala o nula utilización de elementos de apoyo y corrección como el VAR».

Al margen de los dos comunicados publicados, el Celta no desveló si elevará una protesta formal ante el Comité Nacional de Árbitros ni ante otras instancias de la LFP.

También se desconoce si las peñas organizarán algún tipo de protesta el próximo sábado en el encuentro ante el Levante.

El Celta presentará recurso por la segunda amarilla a Maxi Gómez con el objetivo de poder contar con el delantero uruguayo en el partido del próximo sábado.

Según la redacción del acta arbitral, el céltico fue la segunda cartulina amarilla (en el margen de tres segundos) por «dirigirse a mí aplaudiendo en señal de disconformidad con una de mis decisiones». En las imágenes se puede comprobar que Maxi Gómez no aplaude en ningún momento, porque entre una amarilla y otra apenas hay tiempo para reaccionar ya que el colegiado levantó como un resorte su mano izquierda en tres ocasiones (dos para otras tantas amarillas y la tercera para la roja).

El acta tampoco carga las tintas en las primera amarilla, que según González Fuertes fue mostrada por «dirigirse a mí en señal de disconformidad con una de mis indicaciones».

El uruguayo, al margen de la expulsión en el Coliseum Alfonso Pérez, ya arrastraba tres amarillas. La idea del club es que le quiten la segunda cartulina y pueda estar ante el Levante.

El equipo con más expulsados

El Celta es el equipo con más expulsiones del campeonato conjuntamente con el propio Getafe, los dos con cinco expulsiones en las 23 jornadas de liga disputadas hasta el momento.

Las rojas al Celta comenzaron en la cuarta jornada de la temporada en Girona, cuando Cabral se fue a la calle por dos amarillas. Ante el Sevilla, también a domicilio, el damnificado fue Araujo, que no pudo acabar el partido al ver la doble cartulina.

Maxi Gómez es el primer jugador de su posición expulsado este año en el equipo.

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