Atropello arbitral al Celta en Getafe

X. R Castro VIGO

GRADA DE RÍO

Las decisiones del colegiado marcan un partido en donde el Celta lo tuvo todo en contra y acabó perdiendo 3-1

09 feb 2019 . Actualizado a las 17:05 h.

Todo en contra. Un penalti más que riguroso para que el Getafe empatase cuando el Celta no solo se había adelantado sino que controlaba el partido, dos amarillas a Maxi Gómez en el margen de tres segundos, un gol anulado a Hugo Mallo (antes de lesionarse) por un fuera de juego que el VAR resolvió tras tres minutos de debate, fallar ocasiones claras con el marcador igualado y un regalo del Rubén cuando los vigueses caían por 2-1 pero todavía estaban muy vivos. Una colección de desgracias que dejó a un Celta peleón y aseado sin la más mínima recompensa y que le deja de nuevo en una comprometida situación en la tabla.

Todo iba bien para el Celta hasta que González Fuertes decidió tomar parte (decisiva) en el partido. Un penalti más que riguroso señalado a Hugo Mallo sobre Arambarri transformado por Mata, con expulsión incluida de Maxi Gómez al ver dos amarillas en tres segundos.

El salto de Hugo Mallo con Arambarri que González Fuertes decretó como penalti
El salto de Hugo Mallo con Arambarri que González Fuertes decretó como penalti

Polémica unida a la anulación del gol de Hugo Mallo por un fuera de juego más que justo que el VAR necesitó tres minutos para aclarar, echaron por tierra todo lo bueno que estaba haciendo el conjunto vigués. De lo más serio, metido e intenso, de los últimos tiempos.

Mallo, en la parte inferior de la imagen, parte en posición legal
Mallo, en la parte inferior de la imagen, parte en posición legal

Con una línea de tres centrales como principal novedad en un 5-4-1 como sistema táctico, el Celta vio reforzada su idea con un gol de cabeza de Araujo -de nuevo al estrategia a saque de falta- a los dos minutos de juego. Con el 0-1 los vigueses maniataron a un Getafe que no se encontró con el partido esperado. Los azulones tenían el balón, pero apenas creaban ocasiones claras de peligro. Un disparo alto de Jorge Molina y poco más.

Hasta que a los 38 minutos llegó la jugada que lo marcó todo. Un centro al segundo palo acaba con Arambarri en el suelo sin mediar apenas contacto con Hugo Mallo, pero el árbitro señaló los once metros sin requerir el VAR.

Mata engañó a Rubén y cuando el Celta sacó de centro ya no tenía a Maxi Gómez, que estaba caliente y fue víctima del gatillo fácil de González Fuertes.

Con el 1-1 y antes del descanso el partido pudo darle aire al Celta con un golazo de Hugo Mallo tras un preciso pase de Jozabed, pero después de mucho deliberar el VAR indultó al Getafe, que también salió vivo de un cabezazo certero de Hoedt en el último instante del tiempo inicial. Entre medias, Mallo pisó mal y tuvo que pedir el cambio.

Pese a volver al campo con uno menos el Celta no le perdió la cara al partido en el segundo tiempo. Al contrario, avisó con una contra que pudo cambiarlo todo, pero el disparo de Jozabed tras una buena jugada de Boufal se fue al cielo de Getafe.