Tiempo de reflexión para después actuar


Parece necesaria la autocrítica y la reflexión en un momento en el que el efecto Cardoso parece que se va diluyendo según pasan los partidos, situando al equipo en una preocupante posición, no ya por su ubicación en una clasificación muy igualada, sino por las sensaciones que el equipo transmite desde el campo. Contra el Rayo el Celta mostró una debilidad extrema en defensa tanto a nivel individual como colectivo. Poco se pudo ver de lo visto en los primeros partidos de Cardoso (presión alta, inicio combinativo, orden), a lo que él también contribuyó empecinándose en reinventarse sobre el campo las posiciones de Beltrán y Jozabed, invirtiéndolas. Final preocupante de una primera vuelta en la que el equipo ya no es que no dé muestras de mejorar, sino que además persiste y amplía sus errores.

 La clave

Debilidad defensiva

A nivel colectivo el Celta volvió a tener problemas para poder contrarrestar a un rival con defensa de tres y carrileros como ya pasó en anteriores partidos. En Vallecas otra vez los carrileros rivales se encontraron con las bandas desprotegidas y generaron peligro, sobre todo por la derecha con Advíncula, quien se vio favorecido por la nula aportación defensiva de Sofiane Boufal. A esto hay que añadirle la pérdida del centro del campo durante la primera parte y los importantes errores individuales de los defensas celestes. La línea defensiva volvió a ser más lenta que los atacantes rivales demostrando problemas a sus espaldas y poca intensidad defensiva (concentración) en las marcas, sobre todo otra vez ante los centros laterales, un problema recurrente.

 Los refuerzos

Una imperiosa necesidad

Con dos entrenadores y sin que la solución a los problemas defensivos tenga pinta de ser inminente, parece una necesidad reforzar la línea defensiva. Por dentro los problemas son más que notorios y Cardoso ha demostrado que solo confía en Araujo y Costas. En el carril izquierdo Juncà ofrece más un perfil de carrilero que de lateral y parece necesario disponer de otra opción más defensiva. En ataque no hay alternativas a Aspas y Maxi, como se ha demostrado las veces que han faltado alguno de los dos durante esta primera vuelta. Por último, apostaría por otro perfil para jugador de banda, rápido y con ruptura, alternativa al atasco que tantas veces se genera por dentro.

 El planteamiento

Tropezar tres veces en la misma piedra

Cardoso volvió a insistir por tercer partido consecutivo en situar a Beltrán de mediapunta, incluso esta vez invirtiendo las posiciones naturales de los jugadores de medio campo. No le bastó al técnico portugués las experiencias ante Barça y Athletic, sino que perseveró en una idea que descompuso el medio campo vigués y que lo convirtió en irreconocible durante 45 minutos, hasta el punto que solo un pequeño retoque tras el descanso fue suficiente para que por lo menos mejoraran las prestaciones del equipo con y sin balón. Que se pueda prescindir de Lobotka en este equipo durante 75 minutos eso ya es otra cuestión.

 El plan de ataque

Sin alternativa a Aspas

Cardoso ha probado de todo para que la baja de Iago no tuviera influencia en el juego ofensivo del equipo. Pero lo cierto es que sin él, los celestes no son capaces de generar el juego necesario para convertirlo en ocasiones de gol. Hemos asistido a dos partidos huérfanos de ellas. El viernes incluso cuando el Celta mejoró en la segunda parte, lo hizo sin profundidad y sin inquietar. No supo correr el contraataque ni tener pausa para, con la movilidad de sus mediapuntas, poder desbordar a la segunda defensa más goleada de la liga.

Julio Álvarez-Buylla es entrenador nacional, máster en psicología deportiva y coach deportivo.

 

Autor Julio Álvarez-Buylla Entrenador

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