Brais también ilumina a España

El gallego adornó su debut con la selección marcando el único gol del insulso amistoso frente Bosnia


La selección española cerró el 2018 con decepción. No por lo que pasó en el amistoso ante Bosnia, que más allá del 1-0 sirvió para convencer a los escépticos de la Liga de Naciones que evita pachangas sin aliciente para hacer caja, sino porque no hubo carambola en Wembley (durante 63 minutos se produjo el deseado empate) para haber obtenido el billete a una 'final four' que seguramente hubiese ilusionado a la afición tras las decepciones recientes. Se acarició pero se esfumó. Al menos se mantiene la categoría, algo que no pueden decir la propia subcampeona mundial o Alemania. Al menos será cabeza de serie en el sorteo de la fase de clasificación 2020 del día 2 de diciembre. A partir de marzo empezará a luchar por un billete de una competición multisede, en la que Bilbao acogerá varios partidos de la primera fase, debe reconstruirse, olvidar un ciclo ganador que ya no volverá y al que aferrarse por nostalgia sólo producirá mayor frustración.

Los héroes del pasado son leyendas, los que aún siguen en activo están en retiros dorados porque no mantienen el nivel o decidieron dejarlo antes de que el fútbol (o los seleccionadores) les apartasen de las listas. Uno de ellos es David Silva, que recibió un merecido homenaje por su trayectoria. Buena idea, aunque quizá no idealmente ejecutada, y que habría que repetir con otros que este verano dieron un paso al costado. El saque de honor del canario del City fue el paso previo a una nueva prueba de un Luis Enrique en plena construcción de un nuevo plan para la próxima Eurocopa.

Con esa idea aprovechó el amistoso y optó por su sexto once distinto. Un equipo de novatos, de 24 años de media y en el que entre todos no sumaban ni cien internacionalidades. Isco, con 35, se convirtió en el capitán más precoz desde el admirado Torres, capitán en 2005 ante Canadá en 2005 con 21 años y sólo 20 duelos con la absoluta. Así Kepa estuvo bajo palos, tras sus 135' ante Venezuela y Gales en este 2018, y la defensa parecía la de la sub 21. Debutó Mario Hermoso, Diego Llorente completó su proceso tras ser citado con muletas, Gayá repitió en el costado izquierdo y en el derecho apostó por Jonny en el lateral, tras su mal partido ante Inglaterra, y no un contrastado como Azpilicueta, al que cita pero no concede minutos, En el centro del campo Rodri hizo de Busquets en el pivote, con Ceballos de interior izquierdo y Asensio de interior derecho y no Suso, a pie cambiado como el rato de Zagreb. Una manera de obligar al balear a participar más en el juego.

Un buen día para ver su rendimiento defensivo ya que los mediapuntas cuando son interiores a veces los equipos quedan muy partidos. Arriba el tercero de los que compareció desde el banquillo en Zagreb: Morata. Mejor con los cambios. El primer tiro de los bosnios fue a los 20 segundos y el de España al cuarto de hora, provocando un córner. España no controlaba el juego, al margen de lo que dijesen las cifras de la posesión. Sufría para sacar la pelota desde atrás, sufría para alejar el peligro balcánico, estaba blanda en los duelos menos un Gayá que si fue fuerte y se llevó una amarilla. Hubo algunas ocasiones, pero tanto a Asensio, Isco y Dzeko les faltó acierto. Los presentes ansiaban el descanso, quizá pensando que el bocadillo era el mejor botín entre el escaso ritmo y la lluvia intensa que dejó el césped como si hubiese pasado alguien para meter cable de conexión de internet. La segunda mitad comenzó con las ganas de Morata, sin puntería en el remate, y una buena ocasión de Bosnia que desbarató Azpilicueta, que entró por el lesionado Jonny.

El navarro evitó que Krunic, cuando veía el gol a puerta vacía tras un pase medido después de una internada de Visca, la pone en el segundo palo y no remata Krunic, que ya estaba pensando en cómo celebrarlo. Algo parecido le pasó después a Morata, que cuando un disparo de Asensio tocada por Sehic le quedó al punta que iba demasiado lanzado y no embocó cuando no había nadie en la portería. Entró Brais Méndez que combinó con un Fornals que demostró detalles y trató de asociarse con Rodrigo con pases entre líneas. Además, el gallego se estrenó con gol tras aprovechar un rechace de Sehic tras un zurdazo de Isco. Incluso buscó el doblete, algo que hubiese sido excesivo para lo visto en el campo. Para esa hora, muchos habían decidido cambiar de canal. No sabemos si Luis Enrique sacó alguna conclusión realmente importante para el futuro pero otros muchos sí: la Liga de Naciones de fútbol es un enorme acierto, con partidos interesantes de alto nivel y los amistosos reservarse, exclusivamente, a los justos y necesarios antes de un gran torneo.

FICHA TÉCNICA

ESPAÑA: Kepa (Pau López, min.75); Jonny (Azpilicueta, min.51), Llorente, Hermoso, Gayà; Rodri Hernández; Ceballos (Fornals, min.64), Suso (Brais Méndez, min.59), Asensio, Isco y Morata (Rodrigo, min.64).

BOSNIA-HERZEGOVINA: Sehic; Cimirot, Bicakcic, Zukanovic, Nastic; Goyak, Besic, Saric (Prcic, min.79); Visca (Bajic, mimn.81), Dzeko (Kodro, min.85) y Krunic (Duljevic, min.62).

-GOL:

1 - 0, min.78, Brais.

ÁRBITRO: Taborda Xistra (POR). Amonestó a Gayà (min.21) y Morata (min.56) por parte de España. Y a Saric (min.39) en Bosnia.

ESTADIO: Gran Canaria.

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