Aprender a vivir sin balón

Mohamed, que le resta importancia a la posesión, incide en la idea de que el Celta necesita de un juego solidario e intenso como complemento a su ataque


Vigo

El Celta viene de una goleada balsámica en la que curiosamente su posesión de balón no alcanzó el 40 %, pero el entrenador le resta importancia a este dato. Mohamed recuerda la facilidad ofensiva del equipo y la tendencia a jugar con dos líneas muy creativas, pero al mismo tiempo incide en la idea de aprender a jugar sin balón para ser un equipo complejo.

Con respecto al sábado pasado, el entrenador reclama más control de partido con la pelota. «Tenemos que tener más tiempo nosotros el control de la pelota. Se dio un partido en donde tuvimos espacios y los aprovechamos, pero me hubiera gustado defender un poco más con la pelota», explicó mientras consideraba que su equipo había sido mucho más sólido. «Cuando somos intensos, como pasó el sábado, el equipo no sufre. En relación a partidos anteriores el equipo estuvo mucho más sólido y solidario y corrió muchísimo más que otras veces», circunstancia que le lleva a indicar que «el equipo está interpretando lo que nosotros necesitamos y lo que nos sienta mejor».

Dentro de este contexto el Celta sacó sus mejores resultados cuando no tuvo la posesión de balón, aunque hasta la fecha nunca había bajado del 40% como lo hizo ante los armeros, un dato que en absoluto le preocupa al entrenador. «Si el partido se da para tener la posesión la tenemos porque sabemos jugar con pelota, lo que tenemos que aprender es a jugar sin pelota y si hacemos con el casi 40 % de posesión cuatro goles para mí como entrenador es muy bueno, porque sé que cuando tengamos el 60 vamos a hacer más y vamos a ser efectivos, pero también hay que saber defender cuando no tengamos la pelota», comenta el entrenador, que hace tiempo que viene repitiendo que en la liga española todas las escuadras tienen su momento y que hay que saber aprovecharlo. «Aquí tienes que tener claro que todos los equipos tienen su momento en el partido y si un equipo no sabe comportarse cuando no tiene el balón va a sufrir. Estamos en el acomodo de aprender esa situación».

La ventaja ideal

Ese saber vivir sin el balón se antoja capital para la contienda de esta sobremesa, ya que el entrenador sitúa un 2-0 como el resultado ideal a conseguir de cara al partido de vuelta, a disputarse en Anoeta a principios de diciembre. «Ganar 2-0 sería bueno. Para nosotros no recibir goles es un objetivo a lo largo de toda la temporada y es un reto aventurado porque nosotros tenemos jugadores muy ofensivos».

Porque los vigueses pueden reunir en cualquier partido a cinco jugadores de corte ofensivo sobre el campo con los Lobotka, Aspas, Brais, Boufal, Emre Mor o Pione Sisto o Maxi Gómez.

«Debemos ser sólidos en la parte defensiva e igual de efectivos en la ofensiva. Debemos mejorar lo del sábado en cuanto a estructura de equipo, en cada partido debemos dar un paso hacia adelante», algo que ya se habían propuesto tras ganar al Atlético de Madrid y que en aquella ocasión no pudo ser. Esta tarde, tienen una segunda oportunidad en Balaídos.

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