Con el cambio de dibujo en mente

El Celta, con la probable incorporación de Roncaglia, podría modificar el esquema para reforzar la defensa


Vigo

¿Alinear a Roncaglia o repetir el mismo once? ese es la gran duda de Antonio Mohamed para el partido de mañana ante el Levante. La primera opción llevaría implícito un cambio de sistema para jugar con una línea de tres centrales, una idea experimentada en el verano aunque con pocos adeptos, pero la prioridad en estos momentos es que el Celta gane en consistencia defensiva. «Lo voy a decidir mañana (por hoy) pero tengo ganas de verlo iniciar», comentó Mohamed sobre la opción de que Facundo Roncaglia forme parte del once para el partido de la segunda jornada en el Ciutat de Valencia después de que recibiera el alta médica en la sesión del viernes.

El zaguero argentino ha sido del agrado de su compatriota desde el momento que llegó a Vigo. Mohamed le dio galones de titular y solo salió de la dinámica del equipo cuando se lesionó ante el Fulham. Precisamente el técnico tiene en su mente la idea del partido ante los londinenses con Hugo Mallo en la posición de interior dentro de un 3-4-3 como matriz táctico. «Podría modificar el dibujo o mismo adelantar a Hugo y jugar con cuatro con Roncaglia de lateral, que lo hicimos en Fulham y quedamos bastante conformes», comentó. Una variante de la misma apuesta sería colocar a Iago Aspas como segundo delantero y darle todo el carril al capitán dentro de un 4-4-2. De apostar por esta opción, Brais Méndez podría ser el gran sacrificado con respecto al primer partido. No obstante, el propio entrenador admitía que no descarta la posibilidad de repetir el once que comenzó la liga ante el Espanyol.

El duelo ante el Levante no será bandera de una idea definitiva en lo táctico, ya que por ahora el técnico no ha podido ver a todo el plantel para decidir cuál es el dibujo que mejor se adapta. «No tengo a Jensen, Boufal no está al 100 % y Emre Mor está acomodándose, por eso no puedo dar una respuesta clara, necesitamos un poco más de rodaje». De entrada, admite que puede cambiar el dibujo, pero que la forma de jugar es del todo innegociable. «Nuestra manera es ir a buscar el partido, jugar en campo rival el mayor tiempo posible y presionar alto».

La única certeza es que el equipo necesita ganar solidez en la retaguardia. «La máxima ocupación que tengo es mejorar en la parte defensiva cuando el equipo tiene que replegarse, no cuando va a presionar arriba», comentó el entrenador poniendo como ejemplo la media hora inicial del estreno para luego dar paso a una fase decreciente «porque cuando deja de ser intenso debemos tener muy bien estudiado el plan B. En eso estamos trabajando, eso me lo va a dar la buena condición física de los jugadores y cual es el mejor dibujo para que jueguen los mejores». A la larga, su gran objetivo es conseguir «una forma de defenderse con menos efectivos defensivos y más ofensivos. Eso va a llevar tiempo de trabajo pero seguramente que en algún momento lo vamos a lograr».

Competencia y justicia

Por otra parte, el entrenador apuntó a la competencia existente y a su hoja de ruta para tomar decisiones: «La competencia que tenemos interna es bastante intensa y los jugadores que son titulares en estos momentos saben que tienen la presión atrás. No puedo darle tres partidos a un futbolistas que juegue mal porque la competencia es mucha y entonces tengo que ser muy fino y muy justo en las decisiones y premiar al que haga bien las cosas y que ayude más al equipo». En acertar y en la gestión del grupo está gran parte de la clave del éxito.

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