El gol que define una idea de juego

Pione Sisto marcó en una jugada que duró 12 segundos y en la que intervinieron solo tres jugadores


Antonio Mohamed quiere un Celta vertical, que recupere el balón y en pocos pases se plante en el área rival con opciones de hacer gol. Esa idea tuvo su plasmación en el primer tanto celeste ante el Southampton. Doce segundos invirtieron los vigueses en hacer gol desde que Juncà recuperó el balón. Además, en la jugada solo intervinieron tres futbolistas, que dieron un total de diez toque al balón. Un lance que resume mejor que nada la filosofía de juego que el nuevo técnico argentino quiere aplicar en su primera aventura en Europa.

En el estreno de la minigira en Inglaterra el Celta combinó durante los primeros minutos pero solo avisó a balón parado. Su verdadero peligro llegó con robos de balón y salidas de vértigo. En la jugada en cuestión el nuevo lateral izquierdo vigués se fue al suelo para provocar un despeje orientado que fue a caer a los pies de Sisto. Pione, en su primera intervención en la jugada, solo entró en contacto con el esférico en una ocasión tras darse la vuelta, fue para asistir a Aspas (en todo invirtió 1,6 segundos). Los dos habían bajado más allá del medio campo para involucrase en tareas de recuperación de balón.

El de Moaña recibió y con dos toques avanzó metros y provocó espacios para volver a buscar al danés, que se pegó una carrera para provocar una línea de pase en el costado izquierdo. Al tercero impacto con el balón Iago le filtró un pase entre dos opositores y todo lo demás fue menester del extremo (en total tuvo el balón en sus pies 5,4 segundos). Tocó el esférico en cinco ocasiones, se lo perfiló para su pierna derecha (la buena) y tras un movimiento hacia dentro conectó un tiro imparable para el portero del conjunto de la Premier. Desde antes del pico del área. Su especialidad preferida desde que está en Vigo. Todo esto le llevó cinco segundos escasos.

La misma filosofía

El segundo gol, de Iago Aspas, bebe de la misma filosofía. El delantero presionó, cerca del área rival, la salida de balón del Southampton, terminó robando el esférico, se acercó al balón del área y tras una deliciosa bicicleta a un rival aprovechó el único hueco entre el primer palo y el portero para marcar.

Esta es la propuesta futbolística que Mohamed quiere acuñar en el Celta. El argentino busca cambiar el mar de pases horizontales sin pizca de profundidad del curso pasado por un juego mucho más directo, incluso menos elaborado que en la época de Berizzo, que también consideraba el robo de balón en el campo contrario como el camino más recto hacia el gol.

Para conseguirlo necesita intensidad y contundencia defensiva para robar y calidad para trenza jugadas como la acontecida en el St. Mary’s Stadium.

La jugada, paso a paso

Recuperación de Juncà

El conjunto inglés intentaba montar una contra por el lado izquierdo y a la altura de la línea de tres cuartos, el lateral izquierdo del Celta interceptó el balón desde el suelo. 

Recibe Pione Sisto

El danés había bajado a ayudar en la cobertura y fue el primer apoyo para recibir el balón. Lo cogió, se dio la vuelta y en un toque se lo entregó a Iago Aspas antes de la divisoria.

Conducción de Iago Aspas

Acto seguido el moañés controla el balón y pisa campo contrario, con el contragolpe ya montado y el Southampton buscando cerrar líneas sin éxito.

Iago devuelve a Pione

Tras la conducción y con la línea de pase diáfana, el 10 del Celta devuelve el balón a Pione Sisto que controla con cuatro pequeños toques ya ubicado en la banda izquierda.

Disparo

Pione Sisto controla el balón delante de su defensor, hace su típico corte hacia y interior para acomodar el balón a la pierna derecha y desde antes del pico del área engancha el disparo.

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