Unzué: buen plantel, media discreta

X.R.C

GRADA DE RÍO

BENJAMIN CREMEL

El técnico navarro promedia 1,2 puntos por encuentro en su año en el Celta, un ratio que le sitúa en la mitad de los índices de rentabilidad de los entrenadores de la era Mouriño en Primera División

17 may 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Juan Carlos Unzué no ocupará un lugar destacado en la rentabilidad de la plantilla del Celta. A falta de una jornada, el técnico navarro promedia 1,24 puntos por partido para el conjunto vigués, en la media de los nueve entrenadores que han pasado por Vigo en la era Mouriño en la máxima categoría. Los números están con el Toto Berizzo, que en la campaña 15/16, que terminó con clasificación para la Europa League, consiguió un ratio de 1,5 puntos por encuentro, mientras que las cifras más rojas se las lleva Paco Herrera en los 24 primeros partidos en la élite tras el ascenso, con una media de 0,8.

La gran diferencia está en el nivel de la plantilla. Con toda probabilidad Unzué contó con el mejor plantel de los últimos seis cursos en Primera División. Con jugadores de calidad y con un tope salarial de 37 millones de euros, una cantidad muy por encima de la que dispuso, por ejemplo, el propio Herrera, que tiró del bloque del ascenso con Augusto y Krohn-Dehli como principales retoques. Con aquel equipo sumó 20 puntos en 24 partidos antes de ser despedido en Getafe. Abel Resino mejoró el ratio hasta el 1,21 y con 17 puntos más fue capaz de salvar al equipo. Los dos contaron con un Aspas que aún estaba lejos de su versión actual aunque ya apuntaba a gran jugador.

Luis Enrique subió el promedio hasta el 1,28 en su único año en Vigo con Rafinha, Nolito y Charles como puntos de referencia en ataque y con una segunda vuelta en donde el equipo pasó de la zona de descenso a la novena plaza con 49 puntos, el máximo que podría alcanzar ahora. Los dos primeros años del Toto Berizzo en Vigo aumentaron la rentabilidad de un modo exponencial. Con el cruzalteño los célticos promediaron 1,3 en la 14/15 con 51 puntos como resultado final. En aquel equipo Nolito ya era la absoluta referencia, Larrivey aportaba los goles y Orellana vivía su época de esplendor.