De la opulencia a la inanición

Al-Thani, el jeque que preside el Málaga, dejó de invertir en el 2015 y descabezó un club que camina hacia Segunda

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¿Qué ha pasado en el Málaga? ¿Cómo un equipo con un tope salarial de 53,5 millones de euros y un presupuesto de 63,5 puede ser el colista destacado de la categoría y estar a once puntos de la permanencia? La respuesta hay que encontrarla en la cúpula y su cambio de tendencia. Porque el próximo rival del Celta pasó de vivir en la opulencia con el desembarco del jeque Abdullah Al-Thani y pasar a la inanición en los últimos tiempos. De hecho, el catarí no insufla dinero a la entidad de Martinicos desde el año 2015.

Poco queda del equipo próspero, recién salido de la concursal, que encontró el jeque en el 2010 y dos años después de mano de Manuel Pellegrini llegó a los cuartos de final de la Champions después de un fuerte desembolso para fichar a jugadores como Van Nistelrooy, Isco, Joaquín, Monreal o Cazorla.

Aquello fue el principio del fin que ahora parece adivinarse en el horizonte. En el 2012 desapareció la aportación del propietario y comenzaron los problemas económicos para pagar las nóminas y demás gastos, por eso llegaron las ventas las urgentes de Cazorla y Rondón, entre otros. Como consecuencia el equipo fue perdiendo poder adquisitivo y no podría reemplazar a los mimbres que iba vendiendo por futbolistas del mismo nivel.

A los problemas económicos (esta campaña tienen seis millones menos de presupuesto con respecto al ejercicio anterior, y aun así cuenta con varios jugadores con un salario por encima del millón de euros) se unió el descabezamiento del club, que llegó hasta el punto de carecer de un director general en los últimos tiempos y que en Málaga consideran un golpe de Estado en toda regla. Al-Thani colocó en los puestos de responsabilidad a sus hijos e inició un proceso de autogestión cuya deriva parece abocar al histórico equipo al descenso.

González y el tope salarial

El paradigma de la crisis llega a la figura de José González, el entrenador que sustituyó a Míchel y que en absoluto ha enderezado el rumbo de los blanquiazules. Después de las últimas derrotas el club sopesó la opción de cambiar de nuevo de entrenador y apostar por Antonio Tapia o Dely Valdés, pero el desembolso afectaría al tope salarial de la próxima campaña y han preferido que el gaditano acabe la temporada. Una forma de asumir el desenlace.

La malagueños llegan a Vigo con siete derrotas seguidas y dos de los últimos 32 puntos

El Celta ya está vacunado. Los vigueses son uno de los tres equipos de la Liga que han perdido esta temporada con el Málaga (Deportivo y Real Sociedad son los otros dos), y no pueden caer dos veces en la misma piedra.

Además, el momento de los malagueños parece incluso peor que cuando visitaron La Rosaleda. El equipo encadena siete derrotas consecutivas y de los últimos 33 puntos en juego solo ha sumado dos en forma de empates ante Eibar y Girona. La última victoria de los boquerones data del 10 de diciembre cuando ganaron en Anoeta (0-2) en su única victoria a domicilio de toda la temporada.

Los malagueños son además el equipo menos goleador de todo el campeonato con 16 goles a favor en 28 partidos, dos de ellos al Celta (Adrián y Recio de penalti).

Vuelve Recio, Samu baja

Precisamente Recio será una de las altas para el partido ante el Celta después de un mes parado por un esguince de rodilla, por contra los blanquiazules no podrán contar con Samu, sancionado por un partido tras se expulsado ante el Barcelona. Adrián González trabaja al margen del grupo y Lestienne y En-Nesyri estarán disponibles.

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