Cuando consolidarse es el reto

Jugadores importantes del Celta viven una Liga con entradas y salidas del once


Superado el ecuador de la Liga, en el vestuario del Celta hay jugadores que pueden presumir de haberse ganado la etiqueta de titulares indiscutibles y otros cuyo papel a lo largo de la temporada ha sido irregular. Como si del Guadiana se tratase, ocho jugadores de la primera plantilla han entrado y salido de los planes de Juan Carlos Unzué sin seguir un patrón muy claro.

Quizás los ejemplos de Radoja, Roncaglia o Fontás sean los más nítidos. El mediocampista serbio comenzó la temporada encadenando dos titularidades, pero una inoportuna lesión le mantuvo cinco jornadas fuera de los planes del técnico pamplonés y su compañero Lobotka, recién llegado, aprovechó para hacerse con los mandos del centro del campo celeste. A partir de ahí Radoja asumió un papel de secundario que ha revertido en los últimos tiempos. Fue titular y firmó un gran partido contra el Betis y salió de cara ante Alavés y Espanyol. En todos ellos jugó con un rol más adelantado y parece que Unzué está satisfecho con la dupla Lobotka-Radoja en el centro del campo.

El caso de Roncaglia incluso va un poco más allá. En las siete primeras jornadas solo disputó dos partidos, luego estuvo parado otros seis encuentros por lesión y a su regreso apenas contó para el entrenador. Sin embargo, el 2018 ha supuesto un cambio radical para el zaguero, que pasó de no jugar nada a disputar todos los minutos en liga desde que comenzó el año. En los últimos tiempos ha sido el central alrededor del que han rotado los compañeros.

Fontás ha seguido el camino inverso. Fue un asiduo en el arranque de la temporada, encadenó tres partidos completos frente a Leganés, Barcelona y Valencia y tras Mestalla desapareció del mapa. No ha participado en los últimos ocho compromisos de liga e incluso se ha quedado fuera de la convocatoria en tres ocasiones, frente al Levante, contra el Betis y en el duelo ante los pericos del pasado domingo. El director deportivo céltico, Felipe Miñambres, reconoció incluso que en el mes de enero el futbolista estuvo pendiente de algunas situaciones del mercado que finalmente no se dieron.

Sergi Gómez es el central que más minutos ha disputado esta temporada, aunque en las cuatro primeras jornadas no estaba muy claro su rol. Exceptuando un par de picos, uno que coincidió con una lesión, ha sido de los más regulares, lo que le ha permitido alcanzar los 1.363 minutos. Su compañero Cabral, que durante algunos momentos del curso parecía inamovible del once titular, se ha encontrado con que en las cuatro últimas jornadas, coincidiendo con el regreso de Sergi y la continuidad de Roncaglia, no tenía sitio.

Dos de los centrocampistas ofensivos de la plantilla, el Tucu Hernández y Jozabed Sánchez, tampoco se libran de los dientes de sierra. El tucu, que en los últimos tres duelos solo ha jugado un cuarto de hora, no acaba de encajar en el once de Unzué a pesar de que durante un momento de la campaña parecía haber encontrado su sitio. El caso de Jozabed es todavía más complejo, ya que lo mismo ha encadenado titularidades que ha vivido etapas de sequía en el banquillo, un territorio en el que está habituado a morar Emre Mor. Una sola titularidad, en Las Palmas, ha vivido el futbolista, que hasta el momento tiene el rol de futbolista de refresco en la plantilla celeste, y no siempre. El caso de Sergio Álvarez es diferente, ya que el portero ha pasado a tener un papel de suplente y sin el consuelo de la Copa.

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