Control a los cedidos célticos

El club valora positivamente las cesiones de Borja Iglesias y David Costas


El Celta ha batido su récord de jugadores cedidos esta temporada, después de las salidas de John Guidetti, Iván Villar y Andrew Hjulsager. Ellos fueron los últimos en unirse a una larga lista que comenzó a confeccionarse el pasado verano y que ayer repasó someramente el director deportivo céltico, que tiene claro que hasta la fecha Borja Iglesias es el jugador que más está aprovechando su préstamo, junto con David Costas. El club vigués está satisfecho con el rendimiento que el delantero compostelano ofrece en el Zaragoza, y de hecho también están negociando con él para ampliar su contrato, que expiraba en verano del 2019.

«Borja empezó fuerte, empezó bien cuando lo fui a ver; el ataque del Zaragoza depende de cómo esté él. Ahora, más allá de que haga o no gol, al igual que el equipo, se encuentra más estancado, pero Borja es el que más protagonismo está teniendo de titular», subrayó Miñambres. El otro cedido que está teniendo protagonismo vestido de azulgrana es David Costas, que ha conseguido asentarse en el once titular del Barcelona B, ha entrado en los planes para entrenar e incluso ha debutado en Copa a las órdenes de Valverde. «Costas está jugando siempre de titular y la verdad es que con un buen rendimiento. En algún momento ha tocado el primer equipo, lo que le da un poco la razón en lo que quería y pensaba, pero más que tocarlo lo importante es la continuidad y que va a acabar con más de 30 partidos en Segunda. Cuando los cedes es para eso», valoró el responsable de la parcela deportiva céltica.

El trabajo de seguimiento del departamento que dirige Miñambres es constante, pero no siempre su scouting ofrece resultados favorables. «Borja Fernández [cedido en el Reus] no empezó, luego entró, ahora no entra». Y casos más complejos son los de futbolistas como Álvaro Lemos, que no consiguió encontrar su sitio en el Lens y en enero regresó al Lugo, o un Théo Bongonda «empezó jugando y luego ya no jugó y ahora ha vuelto para Zulte». El próximo verano, como los demás, el belga debería regresar a Vigo, pero es muy difícil que vaya a tener sitio. El problema, en su caso, es que tiene una ficha de primer equipo y que si su rendimiento no aumenta, será muy difícil encontrarle acomodo en otro club sin perder dinero por el camino.

El que tampoco tiene asegurado el billete de vuelta es Samu Araújo, que en su momento se marchó al Barcelona B en contra de los deseos del Celta y que no ha tenido oportunidades con el filial blaugrana. El jugador, al que el departamento de Miñambres veía como suplente de Jonny en el primer equipo celeste, no ha disputado un solo minuto en lo que va de temporada en partido oficial. «Samu eligió su camino, eligió irse. Tenía ofertas de Segunda B pero para eso ya estaba con nosotros. Esperamos que se pueda ganar un puesto y pueda jugar más minutos que en la primera vuelta», zanjó Miñambres, que no entró a valorar a los demás cedidos. Algunos, como Hjulsager, todavía están iniciando la aventura.

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