El Celta mira a los ojos al campeón

A los vigueses les faltó acierto ante un Barça que pegó primero (1-1) y demostró el potencial de su plantel


El Celta llegará con vida al desenlace copero al Camp Nou. El empate a un gol suena a insuficiente ante un Barcelona que dejó a sus estrellas en casa pero que demostró el potencial de la plantilla que gobierna Valverde. Incluso la fortuna favoreció al vigente campeón al marcar en su primera llegada cuando los vigueses, con casi todo, le sometían con su presión. El tanto del canterano Arnaiz fue un golpe a la mandíbula celeste, pero el empate de Pione Sisto le dio alas a un equipo que sufrió en el inicio del segundo tiempo con el ajuste táctico azulgrana, pero que se rebeló contra el discurrir del partido y terminó mandando y golpeando una y otra vez al grande, aunque le faltó acierto en la definición para alimentar con goles una gesta que todavía no es imposible.

 

El Celta, con Fontás y Jozabed como novedades, salió mandón, acaparador de balón y con intención de jugar a la espalda de la pareja de centrales de un Barça cargado de rotaciones. Wass, Jozabed y Iago Aspas enviaron los primeros avisos con balones largos para pisar el área, pero la idea y la fe de los vigueses se tambaleó al cuarto de hora cuando la pérdida de un esférico de Wass en ataque se convirtió en una contra hilvanada por Denis Suárez y André Gomes y que acabó con el remate del canterano Arnaiz al fondo de la red. Máxima efectividad.

El tanto cambió la decoración. El Barça, que hasta entonces se había dedicado a defender con todo el equipo por detrás del balón, comenzó a ostentar la posesión y al Celta le entraron las dudas del mismo modo perdía la brújula que abrazaba hasta entonces de la mano de un inmenso Lobotka.

Tuvo que Iago Aspas arengar a los suyos y crear una jugada de costa a costa para recuperar la confianza. El diez celeste se hizo con el balón en el balcón del área propia, disparó un contragolpe de vértigo y llegó a la zona rival para rematar al palo con bote incluido sobre la línea. El larguero escupió el balón para fuera y escorado, pero Pione Sisto fue capaz de marcar casi sin ángulo. El empate abrió más el partido y Wass y Paulinho, ambos desde fuera del área, probaron fortuna sin éxito antes del descanso.

El arranque del segundo tiempo fue un dolor para el Celta. El Barça subió la presión, cambió la disposición de algunas piezas aun manteniendo el mismo dibujo y se hizo con el balón y con el control del partido, avisando con dos grandes oportunidades de Denis Suárez y Arnaiz.

Agobiado en la cueva y sin la pelota que marca su juego, el Celta se rebeló recuperando el balón a base de arrojo y con la entrada de Brais y Emre Mor. Fue el turcodanés el que estuvo muy cerca del gol nada más entrar en el campo. En una buena jugada llevada por Jonny en la banda izquierda, con apoyo en Aspas y remate muy ajustado al palo largo del internacional con Turquía. Valverde quiso aplacar el motín metiendo en el campo a Rakitic ?que estrelló un balón lejano en la parte superior del travesaño? y Dembélé, y el retornado 108 días después puso a prueba a Sergio Álvarez, que hizo un par de buenas paradas en un tramo final en donde el Celta volvía a mandar.

Porque salvo el duro despertar del segundo acto, la tropa de Unzué se mostró como un equipo ambicioso, dispuesto a presionar en cualquier parte del campo y a través del balón incomodar a Cillessen. Pero el pecado de los vigueses fue no añadirle a su desparpajo más claridad en la definición. Porque casi todos los tiros a la portería azulgrana pecaron de inocentes. Maxi Gómez, más voluntarioso que efectivo, estrelló el balón en el cuerpo del defensa, Jozabed disparó al limbo y Iago Aspas centró demasiado su disparo más clarividente de todo el segundo tiempo.

Esa falta de puntería permite al Barcelona regresar a casa con la sensación del objetivo cumplido. Sin quemar las naves, con un resultado que le pone la eliminatoria de cara y con el Camp Nou como aliado para sentenciar el jueves. Pero el Celta todavía no ha dicho la última palabra. La trilogía de tumbar a los tres grandes en tres años todavía es posible. Aunque exige la gesta más difícil de todas.

Ficha técnica:

1. Celta de Vigo: Sergio; Hugo Mallo, Sergi Gómez, Fontás , Jonny (Roncaglia, min. 81); Wass (Brais Mendez, min. 67), Lobotka, Jozabed; Sisto (Emre Mor, min. 67), Maxi Gómez, Aspas

1. Barcelona: Cillessen; Semedo, Piqué, Vermaelen, Digne; Busquets; André Gomes, Paulinho (Rakitic, min. 71); Aleix Vidal (Sergi Roberto, min. 75), Denis, Arnáiz (Dembéle, min. 71)

Goles: 0-1 José Arnáiz, min. 15; 1-1 Sisto, min.31

Árbitro: Juan Martínez Munuera Montero (colegio valenciano). Amonestó a Fontás por parte del Celta; a André Gomes por parte del Barcelona.

Incidencias: Partido de ida de los octavos de final de la Copa del Rey, disputado en el estadio municipal de Balaídos ante 21.338 espectadores.

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