Wass rememora su etapa en el Évian

El danés se perfila como lateral derecho de emergencia del Celta para visitar hoy al Las Palmas


El ninguneo del Benfica llevó a Daniel Wass (Gladsaxe, Dinamarca, 31 de mayo de 1989) al modesto Évian francés. Fue allí, en el equipo (entonces) de la Ligue 1, en donde creció desde el lateral derecho. Por su despliegue físico, por su potencial para ganar el uno contra uno frente a los rivales, por su calidad y por su arrojo para avanzar líneas. En esa posición se mantuvo durante dos temporadas, hasta que dio el salto (13/14) a demarcaciones más avanzadas. Un año después estaba firmando por el Celta, en donde solo ha visitado el lateral derecho por circunstancias concretas y nunca de inicio, sino en algún tramo de partido. Esta noche, en el estadio maldito de Gran Canaria, todo apunta a que volverá a recordar aquella lejana época para cubrir un déficit provocado por las lesiones de Roncaglia y Hugo Mallo y por la falta de un recambio natural en el plantilla.

La posición para nada le será extraña. En su primer año en Francia (11/12) jugó 29 encuentros en esa ubicación marcando cuatro goles y dando dos asistencias. Por aquel entonces todavía era propiedad del cuadro de Lisboa pero el humilde Évian no tuvo reparo alguno en ejercer la opción de compra a cambio de tres millones de euros, la mayor operación de su historia. Ya en propiedad del club de Thonon-les-Bains, repitió en el costado defensivo derecho un año más. Con galones y con la misma producción: 34 partidos, dos goles y una asistencia.

Se ofreció

Desde entonces, sus labores tanto en Francia como en el Celta fueron otras, pero el danés, disciplinado y coherente, no olvidó el puesto que le abrió el camino del triunfo en el fútbol. «Le dije al entrenador que si quiere puedo jugar de lateral», comentó con naturalidad la semana pasada en pleno debate sobre el sustituto de Hugo Mallo. Y con el francés ensayó Unzué, hermético como siempre, a lo largo de la semana.

Si no hay vuelta atrás, tendrá un duro reto con Vitolo, el jugador del Atlético circunstancialmente en el Las Palmas, percutiendo por su banda y con Jonathan Viera, el otro internacional de los amarillos, como escudero. Será el enésimo viaje del danés desde que llegó al Celta en el 2015. Con Berizzo había jugado de todo y con Unzué tenía ración doble en el medio campo para trabajar y en la banda para auxiliar a Iago Aspas.

Cambios obligados en todas las líneas

El Celta tendrá que presentar un once con múltiples retoques por mor de las bajas de Hugo Mallo y Roncaglia por lesión, y de Maxi Gómez por sanción.

Dando por descontado que Rubén Blanco vivirá su tercer partido consecutivo como portero titular, en defensa Juan Carlos Unzué debe dar una nueva vuelta de tuerca probando con Wass y Jonny en los laterales y dejando, a priori, las posiciones de centrales para Cabral o Fontás (los dos más utilizados), aunque tampoco puede descartarse que Sergi Gómez siga gozando de un protagonismo que ha ido a más con el paso de las jornadas.

En el trivote, aunque Radoja está recuperado y entrenó con normalidad, el Tucu Hernández parece el jugador más sólido del momento. Elogiado por su entrenador por arriesgar y jugar con Chile, y con el alta médica también en el Celta, lo lógico es que ocupe el mediocentro defensivo dejando que se descuelguen Lobotka y un Jozabed que también está disfrutando de muchas oportunidades.

En ataque, la baja de Maxi Gómez puede ser cubierta por un jugador con un perfil similar, como Guidetti, lo que no alteraría el plan habitual de ataque. De confirmarse, el gran sacrificado sería Emre Mor, que todavía no se ha estrenado como titular. Si al final jugase el turcodanés, Iago Aspas pasaría al centro y Guidetti sería el recambio ofensivo del banquillo. Es la primera vez que no repite el mismo ataque.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
2 votos
Comentarios

Wass rememora su etapa en el Évian