Celtismo italiano nacido de las lágrimas del play-off

M. V. F. VIGO

GRADA DE RÍO

CEDIDA

Danilo Servadei también aprendió española gracias al streaming de los partidos del Celta

31 ago 2017 . Actualizado a las 13:47 h.

Suele pensarse que las grandes gestas de los equipos son las que crean afición a los equipos. No siempre es así. En el caso del joven italiano Danilo Servadei fue justo al contrario. «Mi amor por el Celta nace en la temporada 2010/2011 durante el partido del play-off contra el Granada. El dolor y las lágrimas de los jugadores celeste y de la afición me golpearon y desde ese momento soy celtista», confiesa. El motivo de estar siguiendo aquel partido era simplemente su afición por el fútbol español en su conjunto: «En ese momento comprendí que el Celta debía ser mi club», añade.

Natural de Nápoles, Danilo también se considera seguidor de la Juventus de Turín. «El día que jugaron entre ellos con el 4-0 en la UEFA yo tenía cuatro años. ¡Nunca sentí ira contra el Celta por eso!», recuerda divertido. Si volvieran a jugar entre ellos, no lo tendría nada claro. «Ambos ocupan un espacio importante en mi corazón. 50 y 50, porque si gana la Juve soy feliz y si lo hace el Celta, también. Me resulta muy difícil elegir a uno de los dos, pero espero poder verles algún día volver a enfrentarse en Europa».

Es único como celtista en su ciudad -«¡no creo que haya otro!»- y eso llama inevitablemente la atención en su entorno. «Todos me preguntan por qué el Celta y no el Barcelona o el Real Madrid. Les digo que el Celta es más especial, que tiene una afición magnífica. Mi sueño es ir a Balaídos y poder tener una camiseta de Iago Aspas», manifiesta. Por motivos económicos, a día de hoy no tiene ninguna prenda celeste. «Estoy seguro de que algún día podré ir a Balaídos, conocer Vigo y conseguir esa camiseta», insiste.

Admite Servadei que «ser un celtista solo es un poco triste a veces» por no poder compartir los sentimientos que le genera el equipo con otros aficionados que experimenten sensaciones similares. «Pese a ello, celebro con mucha alegría todas las victorias. Recuerdo sobre todo el ascenso y la victoria en Shakhtar, con lágrimas de alegría. Fueron momentos muy, muy felices». Entre los momentos con los que más ha vibrado desde que se aficionó al equipo están también las victorias ante el Barcelona de los últimos años y la del Bernabéu en Copa esta última temporada.

Otra peculiaridad de Danilo es que ha aprendido español en buena parte gracias al Celta. «Mi hermano estudió español en la escuela y sé algunas palabras gracias a él. Pero sobre todo he aprendido viendo streaming de los partidos del Celta y a leer sobre el equipo. Es increíble, ¡pero es verdad!», finaliza no sin antes querer mandar un mensaje al resto de la afición: «Un saludo a todos los vigueses y hala Celta!».