Aficionados celtistas solidarios por el mundo

GRADA DE RÍO

Niños de El Salvador, celtistas gracias a Nico Domínguez
Niños de El Salvador, celtistas gracias a Nico Domínguez

La llama del celtismo prende por vía extraoficial en lugares como El Salvador, China, Bolivia o Sudáfrica

23 jul 2017 . Actualizado a las 10:43 h.

A los rincones del mundo a donde aún no ha llegado el Celta como club, lo hacen sus aficionados. Las camisetas donadas a una escuela de fútbol de El Salvador por parte de la Fundación a instancias de un celtista que residió allí son el último ejemplo, pero antes había habido otros. Son casos que muestran cómo el fútbol, y el celtismo en particular, puede ser un instrumento de solidaridad que contribuya a paliar la pobreza y a alejar a los pequeños de la calle y la marginalidad.

El vigués que solicitó al club las camisetas para El Salvador había trabajado allí durante años y se las ha llevado en los últimos días aprovechando las vacaciones. «Mi labor era ayudar en la Chacra a sacar a la juventud de la calle para que no acabaran metidos en pandillas o delinquiendo... Al final haces de todo», recuerda. Entre las opciones que manejaban con ese fin estaba una escuela de fútbol que sigue existiendo y que fue la destinataria del material donado por el club.

«Ellos no se lo podrían permitir, pues es gente muy humilde en un país con mucha necesidad y pocos medios. Saben del Celta por mí, pero nunca habían tenido nada del club, ni aunque quisieran y pudieran, porque aquí solo se vende del Madrid y del Barcelona», indica. La reacción de los jóvenes futbolistas fue espectacular en el momento de recibir los uniformes, botas de fútbol, camisetas, pantalones de deporte y medias. «Cuando llegué aquí y se lo entregamos no se lo podían creer, estaban emocionados, no podrían recibir mejor regalo, pues todos los niños viven para el fútbol y sabiendo que todo venía del Celta, pues todavía más felices».