«Quizais non vivamos outra tempada igual»

Peñistas reunidos por La Voz hacen balance de un año «histórico» que, pese a las decepciones y las polémicas, les saca una sonrisa tras otra cuando lo rememoran

«Quizais non vivamos unha tempada igual» Peñistas reunidos por La Voz hacen balance de un año «histórico» que, pese a las decepciones y las polémicas, les saca una sonrisa tras otra cuando lo rememoran.

Vigo

Son celtistas de siempre, pero tal vez más orgullosos que nunca. Es la sensación que transmiten y expresan un grupo de peñistas reunidos por La Voz para hacer balance de la temporada. El punto de encuentro es la taberna Rikitrí, lugar emblemático para el celtismo donde los aficionados que no se trajeron de casa la bufanda de su peña para la foto la pueden encontrar casi seguro decorando el local. Allí no deben de faltar muchas.

Su propietario, Arximiro Rodríguez, es uno de esos incondicionales para los que el Celta es sagrado, ya sea en Segunda o en semis de Europa League. Pero cuando habla de estas últimas, el entusiasmo se apodera de él. «Oxalá me equivoque, pero eu xa non creo que volva vivir algo parecido co Celta», subraya. Ese algo fue una experiencia «indescritible» en Old Trafford. «O cántico máis repetido ao acabar foi ‘orgulosos dos nosos xogadores’. E era un momento duro porque se perdera unha oportunidade única. Iso reflicte que desfrutamos, que quedamos satisfeitos e agradecidos».

Con ese momento encabezando la lista, José Alonso, de Irmandiños 1923, recuerda la ilusión de la Copa ejemplificada en el cruce frente al Real Madrid y Abraham Costa, de la Peña Tabernícolas, se refiere al partido de Ucrania. «Foi un milagre, un cambio total. Ou pasaba coma sempre ou iamos cara adiante. Foi como lle ocorría á selección española cos penaltis», compara. Le secunda Tomás Rodríguez, de Preferencia Celeste: «Cambió la mentalidad. Pasamos de la idea de perder como casi siempre a creernos que se podía conseguir lo que sea. Me parece que eso es algo que nos queda para el futuro, que representará un antes y un después».

Marta Saiz, de Lechuzas Celestes, reconoce cierto «mal sabor de boca» por las dos semifinales perdidas, pero habla de «temporada histórica en todos los sentidos» y se detiene en que el Celta la firmó sin perder su esencia. «Creo que dimos una imagen de que no cuenta solo el dinero, de que con humildad se puede llegar alto. Y nos faltó un pasito más para lograrlo».

Esa humildad la aportaron en buena medida los canteranos. «Personalmente me llena mucho ver ahí a chavales de la casa que consiguieron lo que muchos soñamos de niños. No es igual ver a un chico de Moaña que a uno de Dinamarca, aunque el segundo también lo haga genial», indica Alonso. Una sensación similar la ha transmitido Berizzo aunque naciera al otro lado del charco. «Había jugado en el Celta y le dio ese punto de afouteza. Demostró que podemos ganar a cualquiera o que al menos no hay que sentirse inferiores a nadie ni acojonarse», expresa.

Gratitud y futuro

Pero Berizzo ya no está y, sin olvidar la gratitud, miran al futuro. «As negociacións coñécenas eles. Non chegaron a un acordo e a rei morto, rei posto», pide Filipe Abalde, del Colectivo Nós, que también habla de «tempada histórica na que faltou seguir insistindo coa porta», en referencia al símil del Toto respecto a la meta de lograr el primer título de la historia.

El «rei posto» es Juan Carlos Unzué, al que Dani Iglesias, de la Peña Natxo Insa, sa su visto bueno. «Unha vez que non temos a Berizzo, paréceme acertado. É unha liña continuista, con alguén que xa estivo aquí», argumenta. Pero parte de la base de que no se le puede exigir lo que al argentino. «Nunca chegaramos a dúas semifinais, así que non sería xusto nin pedirllo nin comparalo».

Por el mismo motivo, Abalde rechaza Europa como objetivo marcado a priori para los celestes. «Cando chega esa clasificación celebrámola coma un engadido, non coma unha obriga como pode selo para outros clubes. Se chegamos, estupendo; se non, a remar outro ano». Con él coincide Miguel Lorenzo, de Centolos, en el apoyo al nuevo míster: «Hai que dar as grazas a Berizzo, asimilar que hai cambios de ciclo e con Unzué desde o minuto un e ata que prescindan del. Nós a dalo todo polo Celta que é o que queda aquí».

Cuanto otro peñista le interrumpe para decir «¡se é que queda!» se desatan las carcajadas. El posible campo en Mos es otro tema ineludible si se habla de futuro. «Non vai pasar. É unha utopía», dice Iglesias. Tampoco Costa lo ve claro y Alonso se queda en un «espero que no ocurra». Constatan que se ha generado una división, pero después de tantos años en las buenas y en las malas se lo toman con filosofía. «Antes só tiñamos no celtismo a etiqueta dos rianxeiros. Agora hai os pro e anti mouriñistas e abelistas, os que queren quedar en Vigo, os de Mos, os que queren ir a Nigrán, a Aldán, os que só veñen para o partido do Madrid...», enumera Iglesias. Lorenzo puntualiza entre risas: «Y los pro-Guidetti, los de que en Old Trafford fue culpa de Beauvue o de Guidetti...». «Levamos un montón de guerras civís», apostilla Iglesias.

Hablan Abraham y Argimiro, ya poniéndose serios, de que la «fractura» preocupa. E interviene Filipe: «Ata agora os resultados deportivos acompañaron, veremos cando non sexa así». No alude solo a la división de opiniones sobre Mos, sino también al maltrato al abonado del que la mayoría se han sentido víctimas. Las gestión de las entradas y los cambios de asiento se llevan la palma aquí. Y aunque todos son de Vigo, se ponen en la piel de los de fuera. «Ni los de aquí podemos pedir un día en el trabajo para ir a hacer cinco horas de cola, para cuanto más los de fuera», recuerda Tomás. «O celtismo non só é Vigo», agrega Miguel.

«Somos a hostia»

Pero la fidelidad se mide a veces en la capacidad para hacer ese tipo de sacrificios. Rechazan que la afición no goce de una espléndida salud. «Los que llevamos toda la vida somos los que somos. ¡Tendremos que procrear para llenar Balaídos al paso que vamos!», suelta Marta divertida. Para Filipe «hai unha base e outros que son celtistas tamén pero necesitan unha motivación extra, non o toman coma quen vai a misa todos os domingos». Opina que todos son importantes en determinados momentos: «O ambiente especial creámolo os de sempre, os de case sempre e tamén os ocasionais que dan un plus».

El plus puede ser en la Europa League o ante retos más modestos. «Os que iamos en Segunda lembramos cun cariño tremendo o ambiente dalgúns partidos dos dous últimos anos. E logo en Old Trafford papamos aos do Manchester, coma na maioría dos campos», afirma Iglesias. Alonso lo ve de la misma manera: «Se ha mejorado mucho. Casi siempre nos hacemos oír más que la afición local». De lo cual el presidente de la peña Natxo Insa concluye: «Non hai que autofustigarse. Somos a hostia e parece que non queremos velo».

Descartada esa preocupación, las de la venta y el estadio están latentes. «Somos tan peculiares que os mesmos berran ‘Mouriño ,vaite xa’ e ‘o Celta non se vende’ en dous minutos», dice Filipe con humor. Al que recurre Marta para decir que ella con papel en los baños de Balaídos se conformaría. O del que tira Dani para hablar de la niebla de Mos. «¡Al menos ya no está Hagi para marcar!». Porque se hable de lo que se hable, los fieles del celtismo ?los que sí son de cada domingo? sacan la sonrisa que merece la mejor temporada de la historia.

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