Entre la crítica y el respeto al accionista mayoritario

La entrevista a Carlos Mouriño despertó gran expectación y generó multitud de comentarios

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Vigo

La entrevista a Carlos Mouriño publicada ayer por La Voz de Galicia despertó gran expectación y generó multitud de comentarios. En la primera ocasión en la que el presidente del Celta se pronunciaba públicamente tras conocerse que Berizzo no continuará al frente del equipo, este era uno de los temas que más inquietaban al celtismo.

«Creo que no ha querido aclarar los motivos de la marcha del Toto. Parece que recurre a expresiones como 'y punto' para hacer ver que él es el dueño que decide y esquiva las preguntas», señala el presidente de Morriña Celeste, Fernando Juncal. Pero uno de los aspectos que más molestan a esta peña madrileña es que aunque reconozca errores con los abonados de fuera, les reste importancia. «La gestión social es su mayor déficit. Se contaba con nosotros para los partidos en Alcoy o Guadalajara, pero para el caviar no nos dan opción. Dice que a todos los clubes les ocurre lo mismo y no es verdad. Los que viven en el siglo XXI te permiten gestionarlo a través de su página web», asegura. Por todo ello lamenta que, a su juicio, «Mouriño vive de espaldas a la afición».

Desde la Peña Milladoiro, Brais Alonso rechaza toda crítica que se le pueda hacer al presidente. Y para ello destaca su trayectoria al frente del equipo y cómo ha sido capaz de devolverlo a Europa y de superar años muy complicados. «Es muy de celtista tener poca memoria. Que hace diez días estábamos jugando en Old Trafford y ahí no se llegó por casualidad. Lo logramos todos juntos, pero con él a la cabeza», recuerda.

Javi Vaz, de Centolos Celestes, expresa su conformidad con que el máximo accionista del Celta se muestre ambicioso y hable de seguir creciendo cuando se le interroga acerca de los objetivos deportivos del club. También confirma con la entrevista algo que ya venía percibiendo en Mouriño. «Siempre ha demostrado que no hace las cosas movido por la presión social, que tiene unas ideas claras, una hoja de ruta que sigue y un proyecto que es el suyo y que defiende. Otra cosa es que eso no parece que concuerde mucho con lo que dice también de que lo que menos importan son las personas y que por encima está el club», reflexiona.

Sobre otro de los aspectos principales, el estadio, prefiere no pronunciarse hasta que lo haga Abel Caballero -que ayer eludió el tema, si bien remitió a Feijoo al ser preguntado sobre las instalaciones del Celta, sin precisar más-. Mientras tanto, y tras leer la entrevista, Juncal considera que los celtistas y los ciudadanos de Vigo son «como peones de ajedrez en una lucha de cabezotas en la que uno busca votos y otro dinero».

No son pocos los aficionados que parten de un planteamiento que les impide mostrarse en desacuerdo con la postura de Mouriño Atanes. «La propiedad de la empresa es suya. Pues a callar todo el mundo. Y si no que pongan el dinero, que todos hablan y luego prestan los carnés para ver los partidos», reflexiona Javier San Román en el Facebook de la web de La Voz sobre el Celta, Grada de Río.

Entre los comentarios negativos destacan los de quienes consideran que «el abonado no importa nada» (Cristina Arias) o quienes interpretan de sus palabras que «es su negocio y el mensaje es: 'El equipo es mío, como es mío, hago lo que me da la gana y al que no le guste que se vaya a animar al Rápido de Bouzas'».

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