La amenaza que pasó por el banquillo

Iago Aspas regresa a Sevilla, en donde apenas tuvo oportunidades, en su temporada triunfal


vigo / la voz

Iago Aspas vuelve a Sevilla en el mejor momento de su carrera. Convertido en la referencia del Celta, como primer goleador nacional de LaLiga y con la internacionalidad por bandera. Nada que ver con su difícil año con Emery en el banquillo y con la Copa del Rey como principal escenario de actuación.

Será la tercera vez que el moañés juegue de celeste en el Pizjuán tras su paso por la entidad hispalense. En la primera ocasión todo estaba muy fresco. Era el mes de septiembre del 2015, acababa de regresar a casa y todavía no se había convertido en el jugador determinante de hoy en día. Aun así disputó 78 minutos de un duelo que acabó con 1-2 y en el que el Celta del Toto comenzó a sorprender a los futboleros de la meseta. Luego llegó el partido de semifinales de la Copa del Rey, con Iago disputando los 90 minutos de un duelo que terminó en goleada y en decepción para los vigueses. Era el mes de febrero del 2016.

Desde entonces han pasado 14 meses y el rol de Iago ha cambiado por completo en el Celta. Suma 24 goles en lo que va de temporada (23 con su equipo y uno con la selección española), lleva en sus piernas 43 partidos vestido de celeste y es el jugador más determinante del equipo.

Algo seguramente difícil de imaginar por los aficionados hispalenses dos años atrás, cuando su cuota de participación no alcanzó los 1.000 minutos de juego y el 70 % de los goles llegó en la Copa del Rey (siete de diez). A mayores, otro en la Europa League y dos en Liga.

Pero aquel paso por el conjunto sevillano fue la última estación en el proceso de maduración de Iago. Era su segundo y último año fuera de casa. Acababa de llegar de Liverpool tras una temporada gris y Sevilla parecía el sitio perfecto para redimirse, pero no fue así. Unai Emery apenas le dio oportunidades y el moañés comenzó a pensar en el regreso al Celta a que a la postre se convirtió en la mejor decisión de su vida.

Esta noche regresa al Pizjuán convertido en amenaza real. A priori partiendo de la banda derecha para dejar a Guidetti como nueve, una solución que Berizzo elogia en cada comparecencia por su capacidad para sorprender pero que al mismo tiempo le resta mayor presencia dentro del área. Pros y contras al margen, quizás desde la marcha de Orellana no hay otro jugador que pueda desempeñar ese papel de factor sorpresa.

Con Iago motivado, si el Celta tiene alguna opción de sorprender al aspirante a la tercera plaza, todo pasa por el máximo realizador. Si es capaz de marcar esta noche habrá igualado en el cómputo global los 25 goles que tiene como tope en un año. El curso del ascenso desde Segunda.

El Celta tirará de su primera unidad en el Sánchez Pizjuán

Después de oxigenar el equipo ante el Betis, Berizzo apostará por la primera unidad ante el Sevilla, presumiblemente con la entrada de Jozabed en detrimento de un Radoja que acumula 42 partidos encima y que necesita un respiro para llegar a tope a la eliminatoria ante el Manchester United. De ser así, solo repetirían Sergio Álvarez y Guidetti en la formación inicial con respecto al domingo.

Aunque el técnico quiere centrarse en la Liga con dos partidos en cuatro días ante equipos del primer vagón (Sevilla y Athletic), ambas citas pueden servir de ensayo general para la Europa League.

El Celta entrará en el Sánchez Pizjuán avisado de los cambios de dibujo durante el partido que planifica Sampaoli para sorprender a los rivales. Así ganó el Sevilla el partido de Balaídos con la entrada de Iborra y el cambio de sistema. Frente a esta revolución, el Toto propone fidelidad a una idea. Que el Celta salga a hacer su fútbol sabiendo que tiene a un grande enfrente, que además se juega la tercera plaza tras el tropiezo del Atlético.

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