El Celta agarró un meritorio punto en Balaídos, tras empatar (2-2) ante el Espanyol tras jugar con un hombre menos durante cincuenta minutos tras la expulsión de Fontás en la primera parte por doble amarilla. Los goles de Iago Aspas y Wass tuvieron respuesta por parte de Gerard Moreno y Piatti antes del descanso. El punto premia el esfuerzo, la actitud y el merecimiento de un Celta que siempre tuvo mayor ambición que un Espanyol tibio en ataque pese a su superioridad.

Comenzó el Celta muy metido en el partido, con personalidad y monopolizando la posesión del balón ante un Espanyol que cedía el control del esférico a los celestes. Los celestes combinaban con ritmo y verticalidad pero los pericos abortaban cada acción local, merced al trabajo y sacrificio de los hombres de Quique Flores. Guidetti fue el primero en hacer dudar a la zaga perica en un derribo de Diego Reyes dentro del área, que el colegiado no consideró penalti pese a las protestas del sueco y del público. Con Aspas y Pione en las bandas, el Espanyol multiplicaba las ayudas defensivas con un Piatti y un Hernán Pérez que en el primer tramo de partido se afanaron en el aspecto defensivo.

El Espanyol apenas ofrecía noticias en el aspecto ofensivo mientras el Celta se hacía cada vez con más dominio en el partido. La lesión de Marc Navarro que dejó momentáneamente con diez a los suyos estuvo a punto de aprovecharla Jonny para hacer el 1-0 con un disparo a bocajarro en área pequeña que el lateral mandó fuera. Era solo el anticipo de lo que llegaría cinco minutos después. Al igual que hace tres días en El Molinón, Iago Aspas desatascaba el encuentro con un magistral lanzamiento de falta, esta vez por encima de la barrera, con un sutil zurdazo que se colaba por la escuadra izquierda de la meta de Diego López, inapelable.

El gol desató a los dos equipos y el partido entró en un ritmo vertiginoso en el que la eficacia máxima derivó en un torbellino de goles en el marcador. Un plantillazo de Fontás sobre Gerard Moreno en el que el central del Celta veía su primera amarilla acabaría desembocando en el empate. La falta derivó en un córner que Piatti lanzó al primer palo para que un testarazo formidable de Gerard Moreno pusiese la igualada. Era el primer remate entre los tres palos del Espanyol.

Sin apenas tiempo para digerir el golpe el Celta volvió a zar un zarpazo en forma de gol. Esta vez fue Wass que se encontró con el balón en tres cuartos, condujo hasta la frontal y soltó un zapatazo descomunal que hizo inútil la estirada de Diego López, 2-1. Balaídos estallaba, pero el Espanyol también tiraba de pegada para responder. En la acción inmediatamante posterior al saque inicial, Hernán Pérez ponía un centro desde la derecha que Caicedo cabeceaba y Piatti le ganaba la espalda a Hugo Mallo para batir con un chut raso a Rubén. Balaídos vislumbraba un festival de eficacia y pegada que dejaba el partido en empate a dos.

Aún hubo tiempo para bastante más antes del descanso. Pione Sisto tuvo el tercero con un formidable disparo con la diestra que se marchó a la escuadra. Y a tres minutos del descanso una torpeza de Fontás dejaba al Celta con un hombre menos, al cortar con una clara mano un contragolpe del Espanyol que ya armaba Hernán Pérez. Los equipos enfilaban los vestuarios con la bronca de Balaídos al colegiado por la expulsión del central y también del segundo técnico Eduardo Marcucci por protestar.

Pese a la inferioridad, el Celta no renunció ni un ápice a su identidad en el segundo tiempo, y siguió insistiendo en su idea de dominar la posesión, controlar el partido a través del dominio y la combinación. Quique Flores movió fichas retirando a Javi Fuego y entregando la manija a Jurado vista la superioridad numérica. Con jugadores, técnico y afición muy molestos con Jaime Latre, la segunda parte tornó en un partido mucho más bronco, tenso y trabado que el primer tiempo. El Espanyol tenía algo más el balón pero la sensación de peligro y la mayor ambición fue siempre celeste.

De nuevo Iago Aspas fue el que más tiró del carro, un zurdazo del de Moaña lo repelió Diego López con una gran parada. Llegábamos a los últimos quince minutos de partido con un Espanyol tibio y escaso de ambición pese a su superioridad, que apenas había inquietado la meta de Rubén Blanco, con dos disparos desviados de Hernán Pérez y Piatti como bagaje en el segundo tiempo.

En el tramo final las fuerzas flaqueaban y las molestias comenzaron a brotar con calambres tras el duro esfuerzo celeste en la inferioridad. El partido finalizaba con un meritorio empate para un Celta que, pese a la inferioridad, tuvo contra las cuerdas a un Espanyol que pagó su falta de ambición. No hay tiempo de descanso, en tres días llega la visita al Camp Nou.

Ficha técnica

2. Celta Vigo: Rubén Blanco, Hugo Mallo, Cabral, Fontás, Jonny; Marcelo Díaz, Radoja (Pape Cheikh, min. 88), Wass; Iago Aspas, Pione Sisto (Jozabed, min. 78) y Guidetti (Sergi Gómez, min. 46).

2. Espanyol: Diego López; Marc Navarro (Javi López, min 15), Diego Reyes, Óscar Duarte, Aarón; David López, Javi Fuego (Jurado, min. 55); Hernán Pérez, Gerard Moreno, Piatti (Reyes, min. 85); Caicedo.

Goles: 1-0 Iago Aspas min. 21; 1-1 Gerard Moreno min. 28; 2-1 Wass min. 30; 2-2 Piatti min. 32

Árbitro: Jaime Latre (colegio aragonés). Expulsó en el minuto 43 a Fontás por doble tarjeta amarilla y al segundo entrenador del Celta, Ernesto Marcucci, por protestar. Amonestó a Guidetti y Marcelo Díaz por parte del Celta de Vigo, y a Hernán Pérez y Gerard Moreno por parte del Espanyol. 

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Un Celta estoico abraza un punto en inferioridad ante el Espanyol