El Celta se clasificó para las semifinales de la Copa del Rey, tras eliminar al Real Madrid en cuartos de final en una eliminatoria heroica que se decidió con un empate (2-2) en Balaídos, que hizo bueno el grandioso triunfo en el Santiago Bernabéu la pasada semana. Los goles de Danilo en propia puerta y Wass, valieron una brillante clasificación que el Madrid puso en peligro con los tantos de Cristiano Ronaldo y Lucas Vázquez.

Desde el inicio en Balaídos el balón fue para el Real Madrid y el Celta decidió entregarle la posesión a los de Zidane. Berizzo primaba la ventaja en la eliminatoria y dejaba a un lado las señas de identidad de la presión, el juego combinativo y la posesión a favor de un planteamiento menos brillante y más pragmático.

Así, el Madrid era dueño del esférico y el Celta centraba sus esfuerzos en multiplicarse en defensa, tapar espacios y huecos y ser solidarios. A los de Zidane les costaba penetrar en el planteamiento celeste, abundaban en una posesión intrascendente y el Celta se sentía cómodo a nivel defensivo.

Las primeras ocasiones llegaron a través de disparos lejanos. Lo hizo primero Isco, con un chut con la diestra que atrapó con seguridad Sergio en su primera intervención en el minuto cinco. El Celta, entregado a su causa en defensa, apenas se dejó ver en el tramo inicial en ataque. Guidetti, sin embargo, se las ingenió para dar el primer susto a Kiko Casilla con un disparo a la media vuelta que se marchó por encima del larguero.

Pero la tónica era la del dominio del Madrid y pese a un juego combinativo y un ritmo de juego excesivamente lento, la calidad de los hombres de Zidane propició la clamorosa ocasión de Cristiano Ronaldo en el ecuador de la primera parte. Un envío de Kovacic desde la derecha lo cabeceó el luso a bocajarro, Sergio metió una mano salvadora que envió el balón al larguero y en el rechace el propio Cristiano chutaba mientras el esférico se marchaba al palo. Manos a la cabeza del luso y suspiro conjunto de Balaídos ante la cercanía del gol visitante.

Tras la ocasión, el Celta no varió su plan. Iago Aspas y Bongonda apenas participaban, Marcelo Díaz, Radoja y Wass se multiplicaban en el centro del campo en tareas más centradas a la destrucción y el Madrid siguió sin encontrar respuestas al plan de Berizzo. Ramos lo intentó con uno de sus clásicos cabezazos a la salida de un córner pero Sergio Álvarez negaba el gol atrapando el esférico.

El Celta se desata

Ya en el tramo final del primer tiempo llegó el huracán celeste. Primero con un mano a mano de Guidetti tras un saque de puerta de Sergio Álvarez, el sueco soltó un derechazo al que respondió Casilla con una gran mano a córner. Apenas un minuto después, Radoja a bocajarro a la salida del corner chutaba fuera en posición forzada y en la jugada siguiente Marcelo Díaz chutaba con la zurda y volvía a encontrarse con la estirada del meta catalán del Real Madrid.

A un minuto del descanso llegó el estallido de júbilo en Balaídos. Una internada de Wass por la derecha acabó con un centro del danés para Guidetti, completamente solo, el sueco fusiló a Kiko Casilla, que sacó el disparo con el pie, pero su rechace golpeó en Danilo y se colaba en su propia portería. Balaídos estallaba casi al mismo tiempo que el árbitro señalaba el final de la primera parte. El encuentro apenas varió en el segundo tiempo. Si cabe, se hicieron más evidentes los problemas del Real Madrid para superar la zaga del Celta.

Acuciado por la necesidad del resultado, los de Zidane intensificaron su posesión del balón, pero ahí florecieron las carencias en forma de poca clarividencia en el juego combinativo y falta de verticalidad y desequilibrio en un equipo repleto de estrellas.

Ni siquiera al balón parado parecía estar fino el Madrid...hasta que apareció Cristiano Ronaldo. Bastó una falta en la frontal y un disparo seco, potente, con la diestra, al palo de Sergio Álvarez para igualar el partido y poner a los blancos a un gol de la eliminatoria. El Real Madrid se encontraba con el empate cuando ni siquiera se veía cercano a lograrlo.

El Madrid, en tromba

El gol espoleó los ánimos de Zidane y su tropa, que se fue tumba abierta a por el segundo tanto y ahí sufrió el Celta. Ramos acarició el segundo con un cabezazo en área pequeña que envió fuera con toda la portería para él. Acto seguido, Cristiano de falta directa y Benzema con la zurda rozaron el tanto con disparos que se fueron lamiendo el palo.

El Celta estaba tocado y Balaídos tiró de los suyos en forma de cánticos de aliento y apoyo. Los celestes se sobrepusieron, se sacaron de encima el dominio madridista y volvieron a equilibrar la contienda en el tramo final de partido. Zidane apeló a los cambios, dando entrada a Lucas Vázquez y Morata. Pero el Celta ya había variado el rumbo del partido.

El Madrid lo intentaba pero ya no generaba ocasiones claras y el Celta esperó la suya, que llegó en el 85 cuando Wass cazó un balón en el área para poner el interior de la diestra y colocar el esférico a la cepa del palo izquierdo, imposible para Casilla. El gol desató a Balaídos, que estalló con la celebración de un Wass que se pegó una carrera para la historia para celebrar un gol que valía el pase a semifinales.

Sufrimiento y éxtasis final

Pero el Real Madrid se empeñaba en revivir cuando parecía muerto, de ahí nació el gol de Lucas Vázquez en el noventa cumplidos. Se añadían cuatro y el Celta y los suyos estaban destinados a un último aliento de sufrimiento para evitar la remontada del Real Madrid.

Llegó el pitido final y se confirmaba la heroicidad, el Celta eliminaba al Real Madrid de los cuartos de final en una eliminatoria en la que nunca fue inferior a los blancos y donde en muchos tramos demostró más fútbol, tesón y calidad que el millonario conjunto de Florentino Pérez. Balaídos vivirá al menos una noche mágica más, la de semifinales.

Ficha técnica:

2 - Celta de Vigo: Sergio Álvarez; Hugo Mallo, Cabral, Roncaglia, Jonny; Marcelo Díaz, Radoja, Wass (Pione Sisto, min.88); Iago Aspas (Fontás, min.90), Bongonda y Guidetti (Jozabed, min.84)

2 - Real Madrid: Casilla; Danilo, Sergio Ramos, Casemiro, Nacho; Kroos, Kovacic, Asensio (Lucas Vázquez, min.75); Isco (Morata, min.81), Cristiano Ronaldo y Benzema.

Goles: 1-0, m.44: Danilo, en propia puerta. 1-1, m.62: Cristiano Ronaldo. 2-1, m.85: Wass. 2-2, m.90: Lucas Vázquez.

Árbitro: José María Sánchez Martínez (colegio murciano). Amonestó a Hugo Mallo, Wass por parte del Celta de Vigo, y a Danilo por parte del Real Madrid.

Incidencias: Partido correspondiente a la vuelta de los cuartos de final de la Copa del Rey disputado en el estadio municipal de Balaídos ante unos 26.000 espectadores. 

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Un Celta gigante contiene al Real Madrid y se clasifica para semifinales de Copa del Rey