Un Celta gigante contiene al Real Madrid y se clasifica para semifinales de Copa del Rey

GRADA DE RÍO

El Celta logró la heroicidad de clasificarse para las semifinales del torneo copero tras empatar contra el Real Madrid (2-2) gracias a los goles de Danilo en propia puerta y Wass

26 ene 2017 . Actualizado a las 08:22 h.

El Celta se clasificó para las semifinales de la Copa del Rey, tras eliminar al Real Madrid en cuartos de final en una eliminatoria heroica que se decidió con un empate (2-2) en Balaídos, que hizo bueno el grandioso triunfo en el Santiago Bernabéu la pasada semana. Los goles de Danilo en propia puerta y Wass, valieron una brillante clasificación que el Madrid puso en peligro con los tantos de Cristiano Ronaldo y Lucas Vázquez.

Desde el inicio en Balaídos el balón fue para el Real Madrid y el Celta decidió entregarle la posesión a los de Zidane. Berizzo primaba la ventaja en la eliminatoria y dejaba a un lado las señas de identidad de la presión, el juego combinativo y la posesión a favor de un planteamiento menos brillante y más pragmático.

Así, el Madrid era dueño del esférico y el Celta centraba sus esfuerzos en multiplicarse en defensa, tapar espacios y huecos y ser solidarios. A los de Zidane les costaba penetrar en el planteamiento celeste, abundaban en una posesión intrascendente y el Celta se sentía cómodo a nivel defensivo.

Las primeras ocasiones llegaron a través de disparos lejanos. Lo hizo primero Isco, con un chut con la diestra que atrapó con seguridad Sergio en su primera intervención en el minuto cinco. El Celta, entregado a su causa en defensa, apenas se dejó ver en el tramo inicial en ataque. Guidetti, sin embargo, se las ingenió para dar el primer susto a Kiko Casilla con un disparo a la media vuelta que se marchó por encima del larguero.

Pero la tónica era la del dominio del Madrid y pese a un juego combinativo y un ritmo de juego excesivamente lento, la calidad de los hombres de Zidane propició la clamorosa ocasión de Cristiano Ronaldo en el ecuador de la primera parte. Un envío de Kovacic desde la derecha lo cabeceó el luso a bocajarro, Sergio metió una mano salvadora que envió el balón al larguero y en el rechace el propio Cristiano chutaba mientras el esférico se marchaba al palo. Manos a la cabeza del luso y suspiro conjunto de Balaídos ante la cercanía del gol visitante.

Óscar Vázquez

Tras la ocasión, el Celta no varió su plan. Iago Aspas y Bongonda apenas participaban, Marcelo Díaz, Radoja y Wass se multiplicaban en el centro del campo en tareas más centradas a la destrucción y el Madrid siguió sin encontrar respuestas al plan de Berizzo. Ramos lo intentó con uno de sus clásicos cabezazos a la salida de un córner pero Sergio Álvarez negaba el gol atrapando el esférico.

El Celta se desata

Ya en el tramo final del primer tiempo llegó el huracán celeste. Primero con un mano a mano de Guidetti tras un saque de puerta de Sergio Álvarez, el sueco soltó un derechazo al que respondió Casilla con una gran mano a córner. Apenas un minuto después, Radoja a bocajarro a la salida del corner chutaba fuera en posición forzada y en la jugada siguiente Marcelo Díaz chutaba con la zurda y volvía a encontrarse con la estirada del meta catalán del Real Madrid.

A un minuto del descanso llegó el estallido de júbilo en Balaídos. Una internada de Wass por la derecha acabó con un centro del danés para Guidetti, completamente solo, el sueco fusiló a Kiko Casilla, que sacó el disparo con el pie, pero su rechace golpeó en Danilo y se colaba en su propia portería. Balaídos estallaba casi al mismo tiempo que el árbitro señalaba el final de la primera parte. El encuentro apenas varió en el segundo tiempo. Si cabe, se hicieron más evidentes los problemas del Real Madrid para superar la zaga del Celta.