Llegaban los dos equipos al partido después de un fin de semana que había dejado sensaciones muy dispares en ambos conjuntos. Pese a la derrota ante el Real Madrid en Balaídos 2-4, el Celta salió muy reforzado de un encuentro en el que los de Berizzo pusieron contra las cuerdas al vigente campeón de Europa en un choque vibrante en el que dejaron un fútbol eléctrico y vibrante.  Por su parte, el Málaga empató ante el Deportivo en La Rosaleda un partido que dejó malas sensaciones para el técnico Javi Gracia, que calificó el resultado como «un claro paso atrás» en el objetivo de jugar en Europa la próxima temporada.

Para el partido de Balaídos, Berizzo introdujo dos cambios con respecto al once que había dispuesto en los últimos encuentros; Santi Mina y Larrivey dejaban su sitio a Charles y Pablo Hernández. Por su parte, el Málaga renovaba el once, con casi cinco novedades con respecto a los hombres que empezaron el partido ante el Deportivo.

Desde el primer minuto, el Celta llevó la manija del encuentro. Los hombres de Berizzo salieron muy motivados ante la oportunidad de ponerse a tiro de piedra del séptimo puesto. Con un fútbol vertical y dinámico, los celestes se adueñaron de la posesión del balón y manejaron el tempo del partido, con un Nolito en estado de gracia comandando las ofensivas locales.

Fruto del dominio, el Celta comenzó pronto a generar ocasiones de gol sobre la meta de Kameni, primero fue Fontás en el minuto cuatrp con un remate dentro del área y, posteriormente, el Tucu Hernández con un disparo desde la frontal, los que harían trabajar al portero camerunés, que tuvo que intervenir durante muchos momentos del primer tiempo.

Los de Berizzo dominaban el centro del campo, ante un Málaga que naufragaba en la zona ancha, en la que Tissone y Darder se veían muy superados por la movilidad y el intercambio constante de posiciones entre Krohn Dehli, Augusto y Tucu Hernández. Los de Javi Gracia defendían de forma aguerrida y ordenada, pero carecían de presencia ofensiva, con un Amrabat que era una isla entre la defensa celeste.

Una de las jugadas más claras del primer tiempo llegó casi cumplida la media hora, con una fantástica diagonal de Nolito por la banda izquierda  -pletórico el gaditano durante todo el partido-, que metía un gran pase entre líneas a Charles y el brasileño, algo escorado definió con la zurda ante Kameni, aunque el balón acabó marchándose por encima de la meta malacitana.

Pasada la media hora de juego y sin que hubiese apenas ningún acercamiento previo, el Málaga tuvo la mejor ocasión del primer tiempo. Una gran combinación entre Duda, Samu y Sergi Darder, acabó con un disparo de este último dentro del área que se marchó a la cepa del palo izquierdo de Sergio, en una ocasión clamorosa de la que se salvó el Celta.

 A partir de esa ocasión y ya en el tramo final del primer tiempo, el Celta bajó la intensidad de su dominio y ritmo de juego. El conjunto de Berizzo había pasado por encima a su rival en los primeros treinta minutos de partido, pero la falta de eficacia mantenía el resultado en empate. Cerca del intermedio, el Málaga, aliviado por la menor presión y ritmo de los locales, soltó algún contragolpe peligroso con la velocidad de Horta, Amrabat y Samu. Aunque el peligro no pasó a mayores, el escenario del partido ya parecía haber cambiado.

En la segunda parte, el Málaga comenzó mejor, adelantó las líneas el conjunto andaluz y el Celta sufrió, primero con una doble ocasión de Horta y Amrabat que desbarató Hugo Mallo, cortando con velocidad el ataque y, posteriormente, con un posible penalti de Sergio Álvarez sobre Amrabat en el que no pitó nada el colegiado.

El Celta triangulaba y tocaba, pero en la segunda parte le costó más generar ocasiones de gol, sin embargo cuando lo hizo fue para tener la mejor ocasión del partido. Fue en el minuto 60, con un centro fantástico de Orellana desde la banda derecha que remató Charles de cabeza al segundo palo, el esférico se marchó al larguero y en el rechace Pablo Hernández, con toda la portería para  él, remató de cabeza en el área pequeña pero el esférico golpeó en el palo izquierdo de Kameni y se marchaba fuera.

Se llegaba al tramo final con el partido en el alambre. Los dos equipos insistían en buscar la portería contrarioa sin titubeos, lo hacía con más urgencia el Celta, más necesitado del triunfo ante un Málaga que acabó viendo el empate como un gran resultado. En los últimos minutos el encuentro fue un ida y vuelta constante, llegaba el Celta, contragolpeaba el Málaga. Y cuando el partido ya daba sus últimos coletazos, una gran jugada de Santi Mina por la banda derecha acababa con un centro al punto de penalti que recogía Nolito con un derechazo para batir a Kameni con un disparo cruzado.

En los descuentos el Celta aguantó estoico las últimas ofensivas del Málaga para certificar un triunfo vital para luchar por la séptima plaza, de la que le separan solamente dos puntos. Balaídos estalló de júbilo, los jugadores alzaron los brazos y Berizzo sonrió, el Celta puede seguir soñando. Europa está desde hoy, más cerca que ayer.

1 - Celta de Vigo: Sergio Álvarez; Hugo Mallo, Cabral, Fontás, Jonny; Augusto, Krohn-Dehli (Alex López, min.71); Nolito, Tucu Hernández (Santi Mina, min.63), Orellana; Charles (Larrivey, min.79).

0 - Málaga: Kameni; Rosales, Angeleri, Weligton, Torres; Samuel, Darder (Recio, min.88), Tissone, Horta (Castillejo, min.60); Duda (Juanmi, min.63) y Amrabat.

Gol: 1-0, m.89: Nolito.

Árbitro: Hernández Hernández (colegio canario). Mostró tarjeta amarilla a Augusto y Alex López, por parte del Celta de Vigo, y a Darder, por el Málaga.

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