El Celta muere de pie en la locura de Balaídos

El Celta cayó en Balaídos (2-4) en un duelo de poder a poder en el que los de Berizzo tuvieron contra las cuerdas al Real Madrid


Afirmaba en rueda de prensa Berizzo esta semana que el Celta había conseguido ganarse un enorme respeto en el campeonato de liga, un respeto forjado en el estilo de juego y la filosofía vistosa que desde hace años caracterizan el fútbol del conjunto celeste. 

Quizá como apuesta y reafirmación a esa idea, el técnico argentino decidió dar continuidad ante el Real Madrid al mismo once que habían logrado dos victorias importantes ante el Rayo Vallecano y el Eibar. Lo que suponía que ante el campeón de Europa jugaría con seis jugadores de clara vocación ofensiva de medio campo hacia adelante: Augusto, Krohn Dehli, Orellana, Nolito, Santi Mina y Larrivey. Ancelotti, sin embargo, era el que se protegía, metiendo a Asier Illarramendi junto a Toni Kroos para dar mayor empaque al centro del campo.

Sin embargo, el Celta comenzó como un auténtico ciclón. Empujados por el fenomenal ambiente de una afición entregada, el conjunto olívico comenzó mucho más entonado el partido, sometiendo al Real Madrid a un ritmo e intensidad altísimos desde el primer minuto. El balón era de los locales y la constante movilidad y dinamismo del tridente de ataque suponía un quebradero de cabeza para una zaga madridista desconcertada en los primeros minutos.

Fruto de ese empuje inicial llegaría el primer gol del partido. Con una fantástica jugada por banda izquierda, Nolito se internó en el área marchándose con categoría de Carvajal y Kroos y disparaba con la diestra un esférico colaba entre las piernas de Varane y despistaba a Casillas. Era el 1-0.

La superioridad del Celta era manifiesta en el juego y algo más endeble en el resultado. Poco le importó al Real Madrid que, pese a no haber pisado el área de Sergio en el primer cuarto de hora, logró empatar el partido en su primer acercamiento al área local. Fue con una buena combinación entre James y Cristiano Ronaldo, el portugués se internó por la banda derecha y metió un centro raso al corazón del área que rechazó como pudo Hugo Mallo, pero el balón suelto dentro del área lo cazó Kroos para poner el empate.

Pese al empate no varió un ápice su planteamiento el Celta, que siguió siendo el dominador de la posesión ante un Real Madrid que cedía el esférico a los locales y que apostaba por un juego más directo, buscando la velocidad de sus hombres de ataque. Y en el segundo acercamiento al área del Celta llegaría el segundo de los madridistas. De nuevo James Rodríguez se asociaba con una magistral pared con Chicharito Hernández y el mexicano definía con categoría en el mano a mano ante Sergio, colando el balón entre las piernas del guardameta celeste.

El partido había entrado en una espiral absoluta de ritmo, intensidad, ocasiones y goles. Ni al Celta ni a su afición les dio tiempo a digerir el golpe, el partido no daba un respiro y así lo entendieron los hombres de Berizzo, que en apenas cinco minutos volvieron a asestar un nuevo golpe al Real Madrid en forma de gol. Fue con un gran pase de Orellana que pilló a la defensa madridista adelantada, Santi Mina definió con la zurda ante Casillas, el balón se fue al poste pero el canterano recogió el rechace y puso el empate en el marcador.

En apenas treinta minutos se habían producido cuatro goles y el Celta se estaba mostrando perfectamente capaz de competir de poder a poder contra el Real Madrid. Sin embargo, el equipo de Ancelotti no permite un atisbo de duda o despiste, y en una exhibición de pegada y calidad desequilibró el partido al filo del descanso.

Primero avisó Cristiano con un disparo con la zurda que se estrelló en el palo y, apenas dos minutos después, James Rodríguez ponía el 2-3 con un disparo desde la frontal que rebotó en Cabral y acababa despistando a Sergio. El Madrid llegaba al descanso con ventaja por pura pegada, lo único en lo que había superado al Celta en la primera parte.

En la segunda parte se recrudecieron los papeles, el Celta intensificó su dominio de la posesión del esférico, mientras el Real Madrid acrecentó su papel contragolpeador en el partido. El Celta llegaba y llegaba al área de Casillas, pero no definía; centros, córners, rechaces en el área madridista ante un Iker que no tuvo que realizar ninguna parada de mérito pese al dominio local.

 Sin embargo, el Real Madrid llevaba veneno en cada uno de sus contragolpes, avisó Isco en dos ocasiones antes de que Chicharito decidiese el partido en el minuto 70 tras un gran pase frontal de Ramos que controló con categoría el mexicano antes de fusilar con la diestra a Sergio Álvarez para poner el 2-4.

Afp

El gol parecía darle un respiro al Real Madrid, pero el Celta se encargó de que fuera un mero espejismo. Pese a los dos goles de diferencia, el conjunto de Berizzo no dejó de presionar, ser valiente y buscar el tercer gol que le volviese a meter en el partido. Augusto y Nolito lo intentaron con sendos disparos que se marcharon cerca de la meta de Casillas. El partido languidecía con un Real Madrid encerrado atrás ante un impulso celeste que se alargó hasta el minuto noventa.

Con el pitido final suspiró el Real Madrid, aliviado por haber sacado adelante uno de los compromisos más complicados en lo que le resta de liga. La afición de Balaídos apremió a sus futbolistas con una estruendosa ovación en forma de agradecimiento por la entrega y esfuerzo que derrocharon los futbolistas en el partido. El celtismo puede estar orgulloso, porque hay derrotas que dignifican más que muchas victorias, hoy el Celta no suma en los puntos, pero sí ha reforzado su estilo, su estructura y su filosofía de club. Que no tenga dudas Berizzo de que, tras el partido de hoy, el Celta ha reforzado más su respeto y su nombre dentro del fútbol español.

Ficha técnica:

2 - Celta de Vigo: Sergio Álvarez, Hugo Mallo, Cabral, Fontás, Jonny; Krohn-Dehli, Augusto; Santi Mina (Hernández, m.75), Orellana (Bongonda, m.69), Nolito; y Larrivey (Charles, m.72).

4 - Real Madrid: Iker Casillas; Carvajal, Varane, Sergio Ramos, Marcelo; James (Arbeloa, m.86), Kroos, Illarra, Isco (Jesé, m.81); Cristiano Ronaldo y Chicharito (Pepe, m.73)

Goles: 1-0, M.8: Nolito; 1-1, M.15: Kroos; 1-2, M.23: Chicharito; 2-2, M.28: Santi Mina; 2-3, M.43: James; 2-4, M.68: Chicharito.

Árbitro: Pérez Montero (Comité Andaluz). Amonestó a Orellana, Jonny y Krohn-Dehli, por parte del Celta de Vigo, y Sergio Ramos y Carvajal, por el Real Madrid.

Incidencias: Encuentro correspondiente a la trigésimo tercera jornada de la liga BBVA disputado en el estadio municipal de Balaídos ante 25.274 espectadores, según anunció el club vigués.

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