Bermejo: «Somos colistas, no tontos y no nos vamos a quedar callados»

x. r. castro VIGO / LA VOZ

GRADA DE RÍO

Los capitanes del Celta rompen el silencio sobre los arbitrajes tras los dos penaltis birlados en Mallorca

17 abr 2013 . Actualizado a las 14:49 h.

Por tercera vez Gil Manzano está en el punto de mira del celtismo. El colegiado extremeño volvió a coleccionar otro error con el Celta como perjudicado. Como sucediera dos campañas atrás con el Villarreal B y el Betis. Curiosamente, citas también a domicilio. Como de costumbre, el club se mantuvo en silencio pese a los dos penaltis birlados. Fueron los capitanes quienes no se mordieron la lengua. Unos más que otros. La situación del equipo después de la derrota de Mallorca ya no admite medias tintas.

Mario Bermejo, que fue perjudicado directamente, al negarle el colegiado un penalti de libro, no se anduvo con rodeos: «Contra el Rayo también hubo algún penalti clarísimo que tampoco nos pitaron, pero lo de Mallorca fue lamentable. Somos los colistas pero no somos tontos y no nos vamos a quedar callados y admitir cualquier cosa. La actuación arbitral no ha sido como debía de ser, estoy seguro que si en vez del Celta es el Real Madrid o el Barcelona, o algún equipo grande, los penaltis se pitan fijo».

Al margen de las dos jugadas decisivas, su actitud también dejó mucho que desear. «Desde el principio de partido no fue buena, constantemente cuando había faltas a favor no nos las pitaban, intentabas hablar con él y decía que no las había visto, sin embargo las de ellos las veía todas: fueras de banda, faltas... La actuación arbitral dejó mucho que desear».

Mal en todo

Esta teoría fue secundada por Borja Oubiña, el primer capitán, nada proclive a hablar del arbitraje pero que a la vuelta de Palma decidió dar un paso al frente. «No son solo los penaltis, fue todo. Fue malo, le salió todo mal. Esperemos que algún día le salga bien. Llevamos muchas jornadas y no es normal que solo tengamos dos penaltis a favor, son cosas que en fin...». A lo largo de toda la segunda vuelta los vigueses no han ido ni en una sola ocasión al punto de los once metros.

Jonathan Vila, clamó directamente por el agarrón de Geromel a Túñez. «Las imágenes están ahí, vi el reportaje y son dos penaltis claros, sobre todo el de Túñez, que va a rematar franco de cabeza y el defensa le impide agarrándolo del cuello y no pudo rematar bien».

Roberto Lago reflexionó sobre la conveniencia de hablar de los árbitros o mantener el silencio: «Si hablamos nos sancionan y a veces somos los gilipollas porque siempre nos callamos y no decimos nada, si protestan los grandes, ¿por qué no podemos protestar los pequeños?». Recordó el lateral, que cuando un equipo está en la zona baja todo le sale mal: «El fútbol tiene estas cosas. Todo es mala, todo nos perjudica, nada nos ayuda. A veces por decisiones de alguien se perjudica a todo el grupo».

Fueron los capitanes los únicos que alzaron la voz. Abel Resino eludió a los medios de comunicación -en la conferencia de prensa habla de los lances por comentarios de los jugadores- y el consejo de administración optó una vez más por el silencio. En ningún momento desde el desembarco de Carlos Mouriño en la presidencia del club ha habido una protesta formal o un comentario hacia el estamento arbitral ni hacia a la federación. El máximo rector, que estuvo con el equipo en Son Moix se quedó en Madrid y no viajó hasta Vigo. Nadie de la cúpula ofreció la versión del club, lo que redobla todavía más el paso adelante de los cuatro capitanes. Ellos se han convertido en la voz del Celta. El lunes podrá comprobarse si su mensaje tuvo destinatario en el Comité de Árbitros.