A sacar tajada del ajetreo del Barça

X. R. Castro VIGO / LA VOZ

GRADA DE RÍO

El plantel vigués se ejercitó en la mañana de ayer por espacio de una hora en A Madroa con atención especial a la estrategia.
El plantel vigués se ejercitó en la mañana de ayer por espacio de una hora en A Madroa con atención especial a la estrategia. m. moralejo

El Celta, también lastrado por las bajas, quiere aprovechar la oportunidad mañana en Balaídos

29 mar 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Lo único que une a Celta y Barcelona para la contienda de mañana en Balaídos son las bajas. Cuantiosas en ambos bandos. Todo lo demás son antagonismos. Para los azulgranas el partido de Balaídos es un incordio, con casi toda la plantilla recién bajada del avión y con los cinco sentidos puestos en la visita del martes al PSG en Champions. Para los celestes es una cita tan utópica como capital. Con el agua al cuello en la penúltima posición de la tabla sorprender al líder, y futuro campeón, sería encontrarse con tres puntos de oro.

Y al lado de las necesidades y los estorbos, aparece un reguero de detalles. El primero, la probable reaparición de Tito Vilanova en un escenario que forma parte de sus recuerdos. El segundo, el reencuentro de Pinto un lustro después con el equipo que defendió una década. El tercero, Thiago marcando el paso de los azulgranas. Y el cuarto, comprobar si Messi es capaz de marcar de un modo continuado durante una vuelta a todos los equipos de la Liga. Todo con un Balaídos a reventar con la mejor entrada de la temporada pese a las fechas.

El Barcelona es un rosario de bajas para la cita. No puede contar con Víctor Valdés, Puyol, Adriano, Jordi Alba, Xabi y Pedro, pero el Celta, en su modestia, no le va a la zaga. A los sancionados Iago Aspas y Túñez hay que unirle a los lesionados Álex López, Krohn-Dehli y al portero suplente Sergio a mayores de Samuel y Hugo Mallo. Incluso Bermejo es duda por una contractura. En total a Abel Resino le quedan 16 jugadores de la primera plantilla para hacer el equipo.

Porque la mañana del jueves fue un horror para los celestes. El portero suplente se rompió la clavícula y se perderá el resto de temporada y el danés regresó con un leve esguince de rodilla que le obliga a descansar.

Con este panorama casi todos los retoques en el once vigués serán obligados. Cabral vuelve en defensa y Park se erige en la alternativa a Iago. Con el coreano el Celta intentará llevarse el partido a la contra, con velocidad y con capacidad de sorpresa, aunque todo ello va a depender de la intensidad que sean capaces de introducirle al envite. Cuando más loco se vuelva más opciones tendrán el Celta de convertirse en el protagonista de la jornada.

El sueño del Celta se alimenta en gran medida por la incomodidad de la cita para un Barça que aún con incontables y significativas ausencias va a sacar un once que para sí firmarían tres cuartas partes de la Liga.

Los atractivos culés

Uno de los grandes atractivos será ver a Pinto en la portería en enfrente, pero también a Thiago, que creció al abrigo de A Madroa (acompañando a su padre), moviendo de los hilos del equipo ante la mirada de un Tito Vilanova que parece haber elegido Vigo para volver a la normalidad. Seguro que la plantilla culé le quiere dar la bienvenida dedicándole el triunfo, un dato en contra del Celta, pero nada comparado con el valor de los puntos cuando te juegas la vida. Esa es la baza local.