La princesa heredera Mette-Marit se somete a un trasplante de pulmón

Redacción LA VOZ

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La princesa Mette-Marit acompañada del príncipe Haakon y su hijo, el príncipe Sverre Magnus durante el Día Nacional de Noruega
La princesa Mette-Marit acompañada del príncipe Haakon y su hijo, el príncipe Sverre Magnus durante el Día Nacional de Noruega DPA vía Europa Press | EUROPAPRESS

Permanecerá ingresada durante las próximas semanas y el príncipe heredero Haakon reducirá su agenda para acompañarla en su recuperación

17 jun 2026 . Actualizado a las 11:19 h.

La Casa Real de Noruega acaba de confirmar que la princesa Mette-Marit, de 52 años, acaba de recibir un trasplante de pulmón. «Ha sido un éxito hasta el momento», afirmó Arnt Fiane, cirujano cardiotorácico y jefe del Programa de Trasplante de Corazón y Pulmón del Hospital Universitario de Oslo Rikshospitalet, donde ha sido intervenida la princesa heredera. «Me gustaría aprovechar esta oportunidad para expresar mi gratitud a todos los miembros del equipo que participaron tanto en la planificación como en la ejecución del procedimiento», continuó Fiane.

La princesa fue ingresada y entró en la lista de espera para el trasplante el pasado 5 de junio, después de que su estado de salud empeorase por la fibrosis pulmonar de la que fue diagnosticada en el 2018. La Casa Real ya había alertado el pasado diciembre del empeoramiento de su estado de salud y de que los médicos habían comenzado a prepararla para un posible trasplante, que era la única solución debido a la gravedad de su caso. Durante el tiempo de espera, la princesa no pudo trabajar ni cumplir con sus compromisos oficiales. A mediados del mes de abril, Mette-Marit fue vista por primera vez en público usando una cánula nasal de oxígeno.

Según un comunicado de prensa de la Casa Real de Noruega, Mette-Marit permanecerá ingresada durante las próximas semanas, siguiendo el mismo protocolo que el resto de pacientes. La próxima actualización de su estado de salud no se realizará hasta que reciba el alta. Por otro lado, el príncipe heredero Haakon adaptará su agenda oficial para brindar apoyo a Mette-Marit durante su período de recuperación. 

«El Príncipe Heredero y la Princesa Heredera expresan su sincero agradecimiento por los numerosos mensajes de cariño y afecto que han recibido. Esto significa mucho para ellos en estos momentos difíciles», señala el texto emitido por la Casa Real. «Nos complace que todo haya evolucionado favorablemente hasta el momento», declaró Are Holm, consultor sénior y especialista en neumología del Hospital Universitario de Oslo.

La primogénita de los príncipes, Ingrid Alejandra, estaba realizando sus estudios universitarios en Sídney (Australia), pero se trasladó de nuevo a Noruega a partir del ingreso hospitalario de Mette-Marit a principios de mes. Se prevé que realice un programa de intercambio en la Universidad de Oslo. Su hijo menor, el príncipe Sverre Magnus, estudiará en Europa el próximo curso, «pero regresará a Noruega cuando la situación lo exija», informó la Casa Real hace unas semanas.

Marius Borg es condenado a cuatro años en prisión

Este lunes, Marius Borg Høiby, hijo de Mette-Marit fruto de una relación anterior a su matrimonio con el príncipe heredero Haakon, fue condenado a cuatro años de cárcel por dos casos de violación y por maltrato a una de sus exnovias, entre otros delitos, informó la televisión pública NRK. 

Høiby, de 29 años y que no forma parte de la Casa Real noruega, fue absuelto de otras dos violaciones por el tribunal. La Fiscalía había pedido siete años y siete meses de cárcel por los 40 delitos de los que estaba acusado el joven, mientras que la defensa pedía la absolución de las acusaciones más graves y aceptaba una pena menor de un año y seis meses por los cargos que ha reconocido, entre ellos transportar marihuana y amenazas.

El joven estaba acusado de cuatro casos de violación mientras dormían a otras tantas mujeres con las que antes había tenido relaciones sexuales consentidas. El tribunal consideró probados dos de esos casos, uno ocurrido en el sótano de la residencia de los príncipes herederos en Skaugum (afueras de Oslo) y otro en el apartamento de la víctima: en ambos hay pruebas videográficas que, según la sentencia, demuestran que las jóvenes no estaban en estado consciente en el momento del acto. Høiby fue condenado también a una indemnización conjunta de 640.000 coronas noruegas (unos 58.000 euros) a cuatro víctimas, según la sentencia difundida en el juzgado de Oslo.

Marius Borg estaba en prisión preventiva desde el 2 de febrero. El joven había pedido realizar el resto de su pena desde casa, para poder acompañar a Mette-Marit durante su enfermedad. El Tribunal de Apelación rechazó la petición hace una semana al considerar que la enfermedad de su madre no reduciría «el riesgo de restablecimiento del contacto con las víctimas, con el riesgo de nuevos delitos que existe. No se trata de una cuestión de voluntad, sino de capacidad, estilo de vida y factores de riesgo», constataba en el fallo reproducido por NRK. 

Las polémicas rodean a Mette-Marit

Las miradas se posaron hace unas semanas sobre la princesa Ingrid Alexandra, al conocerse que su traslado a la Universidad de Oslo para poder estar más cerca de su madre el próximo curso se había concedido después del plazo de solicitud. El período para pedir el intercambio terminó el 1 de mayo, y no fue hasta el día 5 cuando la princesa anunció sus planes de trasladarse desde Sídney a Oslo. Pero aún tardó algo más en pedirlo oficialmente, concretamente una semana después de que finalizase el plazo, día 8, según desveló Uniforum, el periódico digital de la Universidad de Oslo.

En la sociedad noruega se abrió un debate sobre los posibles privilegios de la princesa frente al resto de estudiantes. Pero desde la universidad minimizaron el posible trato de favor, y argumentaron que es una práctica habitual. Según Audun Digerud, director de estudios, la institución educativa suele ser flexible y acepta solicitudes más allá de la fecha límite, normalmente hasta mediados del mes de mayo, para aquellos estudiantes que, por diversas razones, no puedan entregar a tiempo la solicitud.

A esta polémica se suman las sospechas sobre la posible relación de Mette-Marit con el delincuente sexual estadounidense Jeffrey Epstein, tras salir a luz unos correos entre ambos fechados en una época en la que la princesa había asegurado que ya no tenían ningún tipo de relación.