Richard Gere, sobre su mujer Alejandra: «Es una madre impresionante, la que todos querríamos tener»

Martín Bastos

GENTE

Alejandra y Richard Gere, en un evento organizado por Elle en Madrid el pasado mes de noviembre
Alejandra y Richard Gere, en un evento organizado por Elle en Madrid el pasado mes de noviembre Cordon Press

El actor se deshace en elogios sobre la gallega, con la que lleva 12 años de relación y tiene dos hijos en común. «Soy Ricardo Gere», bromea

26 may 2026 . Actualizado a las 13:12 h.

Richard Gere se deshace en elogios sobre su mujer Alejandra, con motivo de una entrevista concedida a la revista Elle que se publica este mes de junio. «Es una persona muy compleja. Hace poco descubrió que es hipersensible, así que todo le afecta y le conmueve. Es muy, muy sensible. Es una madre impresionante, la madre que todos querríamos tener. Es increíble con los perros, conmigo. Supe de inmediato que era la mujer más increíble del mundo», explicó el famoso actor de 76 años cuando intervino por sorpresa en la videollamada que mantenía Alejandra con una periodista.  «En cuanto la vi girar la esquina pensé: esta es mi vida. Me enamora cada mañana», prosigue Gere sobre la coruñesa Alejandra Gere, de 43 años. En la entrevista Alejandra recuerda su infancia y cómo fue «una niña que soñaba mucho, y en varias ocasiones he tomado decisiones que desde fuera podían parecer poco lógicas, pero nacían de una intuición profunda. He aprendido que los sueños necesitan de una dosis de valentía, que a veces el camino que tiene más sentido para tu alma no es el que los demás entienden primero». 

Sobre cómo conoció al famoso actor y cómo se enamoraron, superando dificultades como la distancia o los 33 años que los separan en edad, Alejandra Gere habla claro: «Desde fuera, mi relación puede parecer difícil de comprender por eso, pero pienso que a todos, en un momento de nuestra existencia, nos puede tocar vivir una historia que no encaje en lo previsto y que no siga el guion tradicional». 

«Si alguien pudiera vernos en la intimidad, en casa, con nuestros hijos, entendería que lo que hay es mucho amor, respeto, ternura y una familia maravillosa que hemos construido juntos. Me gustaría que la gente pudiera acercarse a esa parte más humana y no solo a la que se ve desde fuera. El amor no siempre llega en la forma que uno se imagina. A veces irrumpe de una manera inesperada, pero cuando es real se reconoce, porque te da paz, te cuida y te permite crecer, y también por la familia que surge de ese sentimiento», explica. 

«Quizás nos encontramos cuando tenía que ser, en una etapa en la que los dos estábamos preparados para reconocer ese amor», prosigue Alejandra Gere, recordando que se conocieron en Positano, en Italia, en un hotel donde él se alojaba y ella trabajaba, y en un momento de cambio en sus vidas ya que los dos estaban en plenos procesos de divorcios. «Tenemos un trato: en la próxima vida, vamos a coincidir más cercanos en edad», bromea la gallega.

Al finalizar la entrevista Richard Gere aparece de inesperadamente en escena. «No sé qué hago aquí (risas), pero donde quiera que esté ella, yo aparezco, así es mi vida. Soy Ricardo Gere (españolizando su nombre), pero, en este caso, soy solo el marido que viene a apoyar a su esposa», explica. 

Alejandra Gere habla de cómo entiende ella las relaciones. «El amor para mí es justo eso, hacer que la otra persona resplandezca. No poseer ni controlar, sino acompañar. Richard tiene la capacidad de hacerme sentir vista, apoyada y querida. Es un hombre excelente, pero también muy normal en lo importante... Es familiar, sencillo, está presente y puede presumir de su corazón enorme», dice sobre él. 

En esta entrevista Alejandra explica el motivo del cambio de su apellido original, Silva, para adoptar el de su marido, Gere.  «Lo del apellido es una historia larga, aunque tiene una parte práctica y hasta divertida. El mío es bastante común en Latinoamérica y EE.UU., por lo que muchas veces me paraban en las aduanas, este fue uno de los principales motivos por el que decidí cambiarlo. A veces, las decisiones personales tienen historias muy humanas detrás», detalla. 

Y Alejandra Gere no pierde la oportunidad de hablar de España, un país en el que residieron durante un tiempo, concretamente en Madrid. «Mi país para mí es hogar, refugio, no podría decir una sola cosa que echo de menos al estar fuera, porque es todo, desde sus olores a la amabilidad de la gente. España está en mi idioma, en mi comida... A mis hijos les hablo en español e intento mantener vivas tradiciones como pueden ser los Reyes Magos, que esperan con mucha ilusión. Estamos muy unidos a mi familia española, pero también a la norteamericana. Richard tiene un clan muy piña, muy bonito, ¡casi de cuento! Me siento afortunada de tener estas dos raíces y poder ofrecer a mis hijos una vida tan rica en afecto y cultura», explica. Como anécdota asegura que el idioma que más se habla en su casa es el español, a pesar de que ella domina portugués, francés, italiano e inglés. «De hecho, Richard lo habla, pero le da vergüenza en público. Nuestros hijos le corrigen todo el rato (risas)». «Nooo, dad, no es como lo has dicho», cuenta Richard Gere.