Sara Carbonero recuerda a su madre en una desgarradora publicación en redes sociales

Martín Bastos

GENTE

Sara Carbonero, en la misa funeral de su madre
Sara Carbonero, en la misa funeral de su madre Europa Press

«No encuentro sentido ni rumbo, mamá...», escribe la periodista, rota de dolor. «Aún no me creo que no pueda volver a abrazarte ni olerte nunca más», añade

30 abr 2026 . Actualizado a las 10:31 h.

Apenas dos semanas después de la muerte de Goyi Arévalo, Sara Carbonero ha roto por fin su silencio para publicar una desgarradora carta en las redes sociales junto a un carrusel de imágenes, muchas de ellas de su infancia, con la que honrar a su querida madre. Su dolor se ha visto además acrecentado al acercarse la celebración del día de la madre, este domingo, el primero que pasará sin su progenitora, a la que estaba muy unida. «Cuánto te echo de menos, cómo duele… No encuentro sentido ni rumbo, mamá…. Aquí estoy, escribo temblando las líneas más difíciles de toda mi vida. Y lo hago por ti, porque siempre me decías que escribiese más, que te encantaba leerme, siempre animándome. En realidad todo lo hacía por ti, mamá. Para que estuvieses orgullosa, para sacarte una sonrisa, para verte feliz», comienza un largo post en Instagram. 

«Aún no puedo creer que no vaya a sonar el teléfono cada mañana, la primera de las tres o cuatro llamadas del día. Ni que no pueda volver a abrazarte ni olerte nunca más. Tampoco podré buscar refugio en ti ni escuchar tus consejos, esos que siempre me salvaban», escribe emocionada. 

«Creo que lo que peor llevo es que la vida siga como si nada porque para mí es como si el mundo se hubiese parado. Como si me hubiesen amputado una parte del cuerpo. Sé que lo que tú querrías es vernos bien, por eso intento cada día levantarme. Por eso no quiero que la tristeza y la rabia que siento ahora me paralicen. Por eso aquí abajo somos más piña que nunca, Irene, los niños… Nos cuidamos como a ti te gustaría», prosigue. 

«Mamá, desde donde quiera que estés necesito que sepas que has dejado un vacío muy grande porque eras una mujer excepcional. No sabes lo que te quería la gente y cómo me han hablado de ti todos estos días. En la iglesia no cabía un alfiler», añade Sara Carbonero recordando la misa funeral celebrada hace unos días. 

«Todo el que tuvo la suerte de conocerte te define como una mujer buena, generosa, dulce, valiente, discreta. Una mujer que nunca tuvo una mala palabra hacia nadie, una mujer sin prejuicios. Que era todo amor, bondad, que se desvivía por los demás. Por tu familia, tus nietos, tus amigos… Qué orgullo tan grande ser tu hija», escribe la periodista. «Me alivia imaginar que ahora estás en un lugar mejor , eso dicen. Aunque yo sigo pensando que deberías seguir aquí , que nos quedaban muchas cosas por hacer, por disfrutar y por vivir. Que ya tocaba la racha buena», dice, refiriéndose a los problemas de salud que arrastraban ambas y por los que Sara Carbonero tuvo que ser intervenida de urgencia a principios de este año. 

«Mamá, no habrá un solo día en el que no piense en ti, tu recuerdo seguirá vivo por siempre y tú seguirás viva en mi corazón. Ayúdanos y danos fuerza para aprender a vivir sin ti, mándanos alguna señal. Estaré atenta a las estrellas fugaces. Te escribiré cada día. Dirección el cielo. Tanto amas, tanto duele. “Y yo a ti más, mamá". Siempre», se despide, recordando una frase que también acompañó al féretro de Goyi Arévalo el día de su entierro. 

Un precioso texto cargado de dolor y de amor que acompaña con muchas imágenes de una vida juntas, desde cuando Sara Carbonero y su hermana Irene eran apenas unos bebés, hasta otras cargadas de significado, como una en la que Goyi abraza cariñosamente la barriga embarazada de Sara Carbonero. También en otras se ve a Goyi disfrutando con sus nietos, por los que tenía auténtica devoción.  

Sara Carbonero ya dedicó unas emotivas palabras a Goyi Arévalo por su cumpleaños. «Feliz cumpleaños, mamá. No podemos quererte más», publicaba en una imagen de su progenitora junto a sus dos hijos, con la canción al fondo de Ese que me dio la vida, de Alejandro Sanz. 

No era la primera vez que Sara Carbonero se deshacía en halagos hacia su madre en redes sociales. En el 2023 dijo de ella que «era dulce, generosa y fuerte» y aseguró que era «la responsable de mis recuerdos de infancia más felices: los baños en el mar de Nerja o Gandía embadurnada de crema de la protección más alta, los abrazos sanadores con olor a Carolina Herrera cuando me dolía algo, o los paseos por el parque en otoño recogiendo hojas con sus guantes de piel». También añadió en su día que tenía una «paciencia inagotable» y subrayó que daba «consuelo en cualquier lugar, momento o circunstancia de la vida». Terminaba dándole las gracias por ser «la que me carga las pilas, me pinta las alas y me ha dado no solo la vida sino la lección más grande sobre cómo vivirla». 

Tras el duro bache de salud que atravesó Sara Carbonero a principios de este año, cuando tuvo que ser operada de urgencia en Lanzarote estando allí de vacaciones con su pareja y varios amigos, la periodista también se acordó de su madre, que se ocupó de cuidar a sus hijos junto a Iker Casillas, durante los trece días que permaneció ingresada. «En primer lugar a mi familia y amigos, los que nunca te sueltan la mano. A Iker y a mi madre por cuidar y proteger lo que más quiero cuando yo no podía», decía, coincidiendo con la celebración de su 42 cumpleaños