Sara Carbonero y Jota Cabrera, en el concierto de Rosalía

La Voz

GENTE

Sara Carbonero y Jota Cabrera, a la salida del concierto de Rosalía en Madrid
Sara Carbonero y Jota Cabrera, a la salida del concierto de Rosalía en Madrid Europa Press

La periodista acudió a una de las actuaciones de la artista en Madrid que calificó a su salida de «espectacular»

03 abr 2026 . Actualizado a las 20:29 h.

Sara Carbonero y su novio, Jota Cabrera, han sido algunos de los que no han querido perderse el paso de Lux, de Rosalía por Madrid. Los dos llegaron al Movistar Arena como cualquier pareja, intentando pasar desapercibidos. Lejos de entrar por la puerta vip, Sara Carbonero y su chico llegaron rápido por uno de los accesos que entra cualquier persona del público y, sin pararse, enseñaron sus entradas con el tiempo justo para que comenzara el show de Rosalía que está arrasando. Así lo confirmaba la propia Sara Carbonero a la salida del evento.

De la mano de su novio, y aunque discreta como siempre, no pudo guardar silencio: «Espectacular», señaló indicando lo que dicen las críticas de este Lux Tour. La comunicadora, indicó además que el concierto le había gustado «muchísimo».

Muy recuperada de su bache de salud

Sara Carbonero está muy recuperada del gran susto de salud que sufrió en Lanzarote a principios de año, y que la obligó a pasar por quirófano de urgencia y permanecer ingresada durante once días en la isla. Ella misma explicaba como se sentía hace unas semanas, cuando cumplió 42 años. Lo hizo haciendo balance, como hace habitualmente, pero en este caso fue especialmente llamativo ya que ha hablado de la operación de urgencia a la que tuvo que ser sometida en Lanzarote el pasado 3 de enero, y que la mantuvo varias semanas hospitalizada hasta que recibió el alta y pudo volver a Madrid. Aunque no ha trascendido exactamente qué le pasó, Sara Carbonero tuvo que ser intervenida de emergencia debido a un fuerte dolor abdominal, que no tiene nada que ver con el cáncer de ovario que sufrió hace un tiempo, según su entorno. La periodista tuvo que ser hospitalizada justo cuando se disponía a volver a Madrid tras pasar el fin de año junto a su pareja, Jota, y un grupo de amigos entre los que se encontraba su comadre, Isabel Jiménez.

Tras 11 días ingresada, la periodista recibía el alta y por fin podía regresar a casa junto a sus hijos Martín y Lucas para proseguir con su recuperación y ahora, justo un mes después, ha celebrado su cumpleaños con mucho que agradecer ya que, como reconoce, este bache de salud le ha hecho valorar la suerte que tiene por poder soplar las velas un año más rodeada de sus seres queridos. «Creo que nunca me había sentido tan feliz por cumplir un año más ni con tantos motivos para dar las gracias», confesaba a través de un post publicado en su perfil de Instagram con un carrusel de imágenes del que ha sido un día muy especial que ha querido compartir con sus seguidores para agradecerles su apoyo incondicional en este trance tan complicado.

«Cerré el 2025 con una lista cortita de deseos pero la vida tenía otros planes. Ha sido duro. Todavía lo es aunque ya veo los rayitos de sol entre tanto nubarrón», se sinceró, echando la vista atrás para recordar que «hace apenas un mes entré a un quirófano llena de incertidumbre y entonces habría firmado poder estar como estoy hoy», escribía.

«Ya no duele. El miedo ha dado paso a la gratitud, a la serenidad y a la calma», reveló a corazón abierto, apuntando que aunque «no me gusta romantizar los problemas de salud, ojalá nadie tuviese que pasar por ellos», sí ha sacado algo «positivo» de este durísimo momento, y es «darte cuenta de la cantidad de gente que te quiere y que se preocupa por ti».

«No sé cómo devolver tanto amor», admitió, dedicando un agradecimiento muy especial a los pilares de su vida, entre los que además de su «chico Jota» y su hermana Irene, «que no se separaron de mí ni un minuto en los momentos más difíciles», se encuentra su exmarido Iker Casillas, al que presumiendo de su maravillosa relación ha querido dar su sitio por haberse encargado de que sus pequeños estuviesen bien durante su ingreso en el hospital: «En primer lugar a mi familia y amigos, los que nunca te sueltan la mano. A Iker y a mi madre por cuidar y proteger lo que más quiero cuando yo no podía». «A todos los médicos, enfermeras y personal sanitario del hospital universitario doctor José Molina Orosa de Lanzarote. A Nuria y a María por su vocación, su cariño y sus cuidados y mimos en las noches imposibles», añadió, revelando por primera vez cómo la cuidaron durante su ingreso.

«Hoy cumplo un año más sabiendo perfectamente qué es lo esencial en la vida. Una vida tan frágil e imprevisible como bella. Hoy cumplo un año más llena de amor y de gratitud , de esperanza, de sueños intactos, de fuerza y esperanza», expresó emocionada, asegurando que aunque «al final no podemos cambiar las cartas que nos tocan. Lo único que depende de nosotros es la actitud».

Haciendo mención al álbum de instantáneas que acompaña a su emotiva reflexión, su 42 cumpleaños «ha sido un día de celebrar lo sencillo, pero también lleno de sorpresas, de flores y tarta de chocolate. He comido sopa de cebolla en mi nuevo restaurante francés preferido y he paseado por el centro de Madrid». «Para rematarlo unas risas con amigas y el ritual de soplar las velas con los niños», relató añadiendo una imagen junto a sus hijos Martín y Lucas ante su tarta Sacher, decorada con varias pequeñas bengalas.

Hace unos días se la veía en las gradas de un campo de fútbol celebrar los éxitos deportivos de su hijo Martín.