Adiós a la casa de Isabel Pantoja: Cantora pierde el letrero con su nombre
GENTE
La entrada de la finca pierde su identidad tras haber salido a subasta con una deuda de 2,2 millones de euros
28 mar 2026 . Actualizado a las 15:25 h.«Esta es mi casa», fue una de las míticas frases de Isabel Pantoja que aún resuenan en los oídos cuando hacía gala de su carácter frente a los medios de comunicación hace años y enfatizaba el «mi» para que quedara claro que ella era la dueña y señora de la finca Cantora. Su casa, testigo de su historia de amor con Francisco Rivera, Paquirri, cuyas puertas llegó a abrir en numerosas ocasiones para dar exclusivas y gritar a los cuatro vientos precisamente su felicidad familiar y una casa que también fue testigo de los momentos más amargos cuando enviudó sin haber cumplido los 30 y con un bebé de pocos meses. Una finca situada en el término municipal de Medina Sidonia, con un azulejo de fondo oscuro y con letras blancas en el que se leía claramente el nombre del impresionante complejo a la entrada del camino que llevaba a la casa y a las tierras que formaban los dominios de la tonadillera y del que hoy no queda ni rastro.
Tan solo se conserva en la inmensa puerta, siempre abierta, el hierro con las iniciales «FR» de Francisco Rivera. Resquicios de la época dorada del torero que en su día la compró, cumpliendo su sueño al convertirse en la primera estrella del escalafón y que con el paso de los años ha sido lugar de momentos felices, de escenas para olvidar según el relato de Isa Pantoja, y motivo de la ruptura familiar.
A subasta
Fue el pasado mes de enero cuando se desveló que la mítica finca había salido a subasta para sufragar las deudas de la cantante. «Está arruinada. Lo ha perdido todo», recogía rotunda la publicación Lecturas. Su director, Luis Pliego, detallaba que Cantora salía «a subasta con una deuda de 2,2 millones de euros».
La finca, de 370 hectáreas, fue heredada por la cantante y su hijo Kiko Rivera tras la muerte de Francisco Rivera, Paquirri, el 26 de septiembre de 1984. Años después, concretamente en 2002, siendo ya mayor de edad el dj, la tonadillera y su hijo firmaron una hipoteca de 2,7 millones de euros para un plazo de 20 años. Una firma sobre la que el hermano de Isa Pantoja aseguró no haber sido consciente y lamentó haber llevado a cabo. Sin embargo, la cosa no se quedó ahí ya que sobre Cantora se sucedieron anotaciones de cargas y la Agencia Tributaria aceptó la finca en garantía.
Según Lecturas, la artista llevaba cinco años sin pagar los 12.000 euros mensuales de hipoteca.
Vida en Canarias
La tonadillera abandonó la finca en septiembre del 2025. Tras un paso fugaz por Madrid, se ha instalado en las Islas Canarias, donde ha fijado su residencias.
El pasado 23 de marzo, Mónika Vergara aseguraba en el programa Fiesta, en Telecinco, que la propiedad ya tenía nuevo dueño, un hombre libanés cuya identidad no ha trascendido, que habría pagado 1,2 millones de euros. «Cantora ya no pertenece a Isabel Pantoja», decía las colaboradora, quien ha detallado que el multimillonario extranjero se interesó hace unos dos meses por el cortijo.