Lo que viene después de la confesión de Ricky

A. Rodríguez

GENTE

«Decirlo me libera», escribió. Se supone que valoraría las consecuencias. Pero ¿tantas? En estos días, no se ha hecho más que especular sobre las razones

03 abr 2010 . Actualizado a las 21:46 h.

Porque lo habían amenazado con publicar unos fotos más que comprometedoras. Porque está a punto de publicar sus memorias y quiere asegurarse las ventas. Porque está a punto de publicar sus memorias y no quiere mentir. Eso es lo que se dice de él. Y lo que dice él: «Seguir viviendo como hasta hoy sería como, indirectamente, reducir el resplandor con el que mis hijos nacieron. Es suficiente. Esto tiene que cambiar».

Ricky Martin decidió, el pasado lunes, acabar con «mi mentira». Lo hizo a pesar de que sus amigos más íntimos le habían dicho que todo lo que había logrado «se hundiría». Lo valoró. Y concluyó: «Dejarme seducir por el miedo fue un verdadero sabotaje a mi vida», en referencia a los años que ha mantenido oculta su orientación sexual. Y, a pesar de que muchos han dicho que su homosexualidad era «un secreto a voces», la confesión del cantante puertorriqueño a modo de carta a sus fans en su página oficial fue la noticia de la semana. Él no se quedó callado. Y, antes de agradecer el apoyo recibido, dio más explicaciones. «Nuestras vidas empiezan a morir el día que callamos cosas verdaderamente importantes», dijo en Facebook.

Pero ¿qué pasa cuando hablas? Ahí van algunos ejemplos.

Freddie Mercury

Para mantener su fama y posición, mantuvo en secreto su verdadera identidad hasta un día antes de su muerte, cuando confesó que tenía sida. Tras su muerte, muchos amigos reconocieron su homosexualidad, pero negaron que él se considerara un icono para los homosexuales.