El mundo de la coctelería se suma a la oda a la nostalgia. Recuperamos un clásico insustituible de las comidas abundantes: el sorbete. En este caso, con acento gallego

La nostalgia campa a sus anchas por diversos terrenos: la moda, la música y la televisión llevan años nutriéndose de la idea de que «cualquier tiempo pasado fue mejor». En el mundo de la cocina y la coctelería también ocurre, y cada vez se apuesta más por recuperar productos y platos que aúnan las raíces locales y son un canto al pasado. Este sorbete de vino blanco es perfecto para recuperar la costumbre de limpiar el paladar en una comida copiosa con familia y amigos. Aunque, elaborado con el 100 % albariño Torre la Moreira, también es perfecto para tomar como granizado de postre o incluso en forma de aperitivo.

La elaboración de este combinado corresponde a Ricardo Fernández, actualmente profesor de la escuela de Hostelería del CIFP Carlos Oroza. Este chef gallego colabora y gestiona proyectos dentro de la escuela como «A cociña de aproveitamento», utiliza productos kilómetro cero de la huerta propia en la escuela y recupera recetas tradicionales de las abuelas. La trayectoria de este chef se divide entre Galicia y el País Vasco, donde trabajó, entre otros, de la mano de Martín Berasategui en Lasarte.

 Para preparar este sorbete, el cocinero ha elegido el 100 % albariño Torre La Moreira (D.O. Rías Baixas), por su sabor y valores. Este albariño, de Bodegas Marqués de Vizhoja, está certificado como vino vegano por V-Label y participa en el movimiento Slow Food Compostela. Además, es un vino inclusivo, ya que ha sido el primero en incluir en su etiqueta un sistema braile. Su último galardón ha sido la medalla de Oro en el prestigioso concurso Best of Wine Challenge Irlanda 2020, con la añada 2019.

 Anota los ingredients y el paso a paso de la receta:

  • 200 gr de azucarillos blancos
  • 80 gr de azúcar moreno
  • 100 gr de agua
  • 4 hojas de menta
  • 430 gr de vino blanco albariño Torre la Moreira (D.O. Rías Baixas)

Instrucciones:

  • Rascamos bien los azucarillos contra la piel de las limas, hasta que se pongan bien verdes y no quede piel en la superficie
  • Hacemos el zumo de lima
  • Mezclamos el azúcar moreno, el agua, el vino y los azucarillos en un cazo y ponemos a hervir. Cuando hierva retiramos, batimos con el batidor de varillas y enfriamos bien en un baño helado
  • Una vez frío añadimos el zumo de lima
  •  Ponemos en la sorbetera o en su defecto, introducimos en el congelador y vamos removiendo cada 15 minutos la mezcla
  • Repetimos la operación hasta que vayamos comprobando que la mezcla va granizándose
  • Cuando tengamos la textura deseada servimos y colocamos el granizado en una copa de cóctel o en un pequeño recipiente acompañando con ralladura de lima y menta
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