Asador Manduca: no todo va a ser carne

Con cinco veces más vacas que habitantes, Mazaricos es el lugar indicado para disfrutar de un buen chuletón. Sin embargo, en A Picota un restaurante ha revolucionado la cocina con sus productos de la huerta y atrevidas pero acertadas combinaciones

David Carreira regenta el local junto a sus padres
David Carreira regenta el local junto a sus padres

Con cinco veces más vacas que habitantes parece razonable pensar que Mazaricos es el lugar ideal para disfrutar de un buen churrasco de ternera, un solomillo o un extraordinario chuletón de vacuno mayor. Sin duda lo es y, de hecho, son varios los restaurantes y parrilladas que destacan por el cuidado trato culinario que dan a estos despieces.

Uno de ellos es el asador Manduca que, desde su apertura en A Picota hace cuatro años, ha apostado por las elaboraciones a la brasa como base de su menú. Eso sí, combinándolas con platos donde cada vez adquieren más protagonismo los productos de su huerta ecológica (desde calabaza a guisante lágrima) o las setas, una de las señas de identidad del local. Croquetas de níscalos y boletos con alioli de trufa negra, revuelto de setas y algas o el risotto de langostinos, setas y mango son solo algunas de las propuestas que no acostumbran a fallar en una carta que adquiere especial importancia durante el otoño.

Tanto es así que, durante el mes de noviembre, organizan unas jornadas micológicas en las que ofrecen un menú degustación compuesto por ocho platos donde, desde los entrantes al postre, las setas son el ingrediente principal. Incluso elaboran un sabroso licor a base de cantarelas que sirven a modo de sobremesa durante todo el año. Otro tanto sucede con muchas de las variedades de hongos que ellos mismos recogen, deshidratan y envasan al vacio con el fin de poder disfrutarlas más allá de los tres meses que, en un año bueno, acostumbra a durar la temporada de setas. 

Las mil posibilidades de las setas

«Intentamos aproveitalas ao máximo porque tanto como principal como a modo de acompañamento doutros pratos permiten multitude de posibilidades. Agora, por exemplo, estamos utilizando algunhas variedades para facer un risotto de porco celta. A carne marida moi ben coas setas e incluso moitos pescados tamén. De feito, nós facemos unha troita escabechada con verduríñas e níscalos que está moi saborosa», explica David Carreira, que junto con sus padres José Manuel y Elisa, se ocupan de atender un local en el que también el pescado tiene protagonismo.

Además de la típica merluza, pulpo o bacalao a la parrilla, entre las sugerencias del Manduca se encuentran otros platos fundamentales para los asiduos a este local como la raya a la brasa con guiso de alubia verdina de su huerta y berberechos de la ría, el ceviche de bonito con remolacha orgánica o la fajita de sardina ahumada con aguacate, tomate y cebolla encurtida. 

Un amplio abanico de propuestas diferentes que demuestran que Mazaricos, además de  ser un paraíso de la carne, también tiene mucho que ofrecer en el mundo de la cocina de vanguardia.

  • Dónde: A Picota (Mazaricos)
  • Plato estrella: Raya a la brasa con guiso de alubia pardina 
  • Precio medio: 30 euros (bodega aparte)

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