El país del «foie» boicotea el «foie»

EFE

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Alcaldes de importantes ciudades galas toman medidas para frenar el consumo de este producto por el maltrato al que se somete a los animales para hiperatrofiar su hígado. «Es una vergüenza para Francia», lamenta el regidor de Grenoble

09 dic 2021 . Actualizado a las 15:47 h.

Este símbolo de la gastronomía francesa, que desde hace años sufre los ataques de los defensores de los animales por el trato que se da a las ocas de las que se obtiene, ve ahora como varios alcaldes galos lo han prohibido en sus recepciones. El boicot viene firmado por los regidores de ciudades tan importantes como Lyon, Estrasburgo o Grenoble, que tienen un punto en común: todos ellos son ecologistas. Más allá del daño económico, esta ofensiva afecta sobre todo a un producto, declarado en 2006 patrimonio gastronómico nacional y que ya ha visto como se le han cerrado las puertas de California, Japón o Sao Paulo y cuya venta estará pronto prohibida en Nueva York. En Dinamarca, Reino Unido o Australia su producción está vetada por el trato que se dispensa a los animales para hipertrofiar su hígado, una práctica que en Europa solo está autorizada en Francia, España, Hungría, Rumanía y Bélgica. Hasta ahora, Francia había quedado al margen de todo boicot, al considerar al foie un producto de tradición local, muy apreciado por los consumidores.

La noticia se produce en un periodo clave, porque tres cuartos de las ventas del foie se producen en Navidad, cuando el hígado de pato es uno de los fijos en la mayoría de las mesas francesas. «Es un golpe a nuestro oficio, pero también a toda la gastronomía francesa», asegura a Efe la presidenta del Comité Interprofesional del Foie Gras (CIFOG), Marie-Pierre Pé. Serán unas segundas Navidades turbulentas para los ganaderos, que el año pasado vieron sus ventas muy afectadas por la pandemia de covid, que mantuvo cerrados los restaurantes, donde se sirve la mitad de la producción. «No tememos por la caída de las ventas, pero sí por el daño a nuestra reputación. Es un ataque sin sentido, orquestado por gente radical que propugna una alimentación vegetariana extrema», señala Pé.

Diana de los ecologistas

La campaña contra el foie en Francia tiene el sello de la asociación animalista PETA, que lleva años denunciando las condiciones en las que se trata a las ocas para inflar de forma artificial su hígado. Sus iniciativas, muy espectaculares, hicieron mella primero en la regidora de Estrasburgo, Jeanne Barseghian, una de las cabezas visibles de la ola verde que conquistó varias ciudades importantes en las municipales de 2020. Al poco de sentarse en el sillón de alcaldesa, Barseghian ordenó a sus equipos que se dejara de servir foie en las recepciones organizadas en el Ayuntamiento al considerar que atenta contra la política de bienestar animal que propugna.