¿Nos alimentamos peor por culpa de la comida a domicilio?

L. G. V.

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El servicio de «delivery» creció un 26 % en el 2018 respecto al año anterior. En paralelo se dispararon las ventas de productos como hamburguesas, pizzas y kebabs

11 abr 2019 . Actualizado a las 13:15 h.

Es el epítome del estilo de vida millennial. Sueldos precarios, jornadas laborales interminables y un gusto tardío por adoptar costumbres propias de lo que hasta hace no demasiado se entendía por un adulto hecho y derecho. Entre ellas, dedicar tiempo a la cocina, al menos en fin de semana. Con la paradoja de que los jóvenes se inspiran cada vez más en unos hábitos de vida saludables, motivados por la estética de estos platos y gracias a gurús como Carlos Ríos, un nutricionista influencer, el hecho de tener a tiro de piedra placeres culpables como una pizza barbacoa o un sándwich club dan al traste más de una noche con las buenas (e ingenuas) intenciones. Así lo demuestran los últimos datos del Observatorio Sectorial DBK de Informa, que revelan que en el 2018 el servicio de delivery (con plataformas como Glovo y Deliveroo a la cabeza) creció un 26 % y disparó un 7,3 % las ventas de los establecimientos de comida rápida. Lo confirma también la investigación de Kantar Wordpanel que concluyó que el pasado año el 17 % de los españoles entre 15 y 75 años utilizaron estos servicios y, oh sorpresa, el 39 % de ellos sucumbieron a la pizza, mientras el 14 % se decantó por una hamburguesa. De las verduras y los pescados, mejor ni hablar. El porcentaje es irrisorio.

Se frotan las manos tanto pizzerías, cuyo sector superó los 2.100 millones de euros, como el ámbito donde Ronald McDonald es el rey, ya que este área se embolsó 690 millones de euros en nuestro país. Creció también el sector de las bocadillerías: se elevó un 2,9 % respecto al 2017 y alcanzó los 575 millones de euros. 

De cara a los próximos años, el informe prevé que las ventas en el terreno de la comida rápida sean favorables, gracias al esperado crecimiento del gasto de las familias, la expansión de las principales cadenas, la previsible aparición de nuevas enseñas y la creciente implantación del servicio de pedidos a domicilio. Así, se estima que el mercado crecerá en torno al 6 % y al 7 % anual en el bienio 2019-2020.

Aunque se pueda ver como un potencial nicho de mercado, lo cierto es que la competencia comienza a ser despiadada. La oferta de establecimientos de comida rápida se situó en 5.235 locales en 2018, lo que supuso un 5,2 % más que un año antes, correspondiendo el 71% a franquicias. Las hamburgueserías contabilizaron 1.520 locales, seguidas por las pizzerías (1.375) y las bocadillerías (1.280), mientras que el grupo de otros establecimientos alcanzó los 1.060 puntos de venta. La estructura de la oferta se caracteriza por la alta concentración de las ventas en las cadenas de mayor tamaño, de manera que las cinco primeras concentraron el 73 % del mercado en el 2018