Este restaurante de A Pobra apuesta por la sencillez en las elaboraciones sin renunciar a un punto extravagante; para muestra, unas navajas con migas de chorizo
17 sep 2021 . Actualizado a las 10:44 h.Las vueltas propias de la vida hicieron despertar en Luis Arijón una pasión por la cocina que tenía latente desde niño. Todo empezó cuando, por casualidad, acabó cubriendo una inscripción en una escuela de cocina de Mánchester. Después llegó el turno de quemar etapas y ampliar conocimientos en restaurantes del Reino Unido, Francia y España hasta que en el verano del 2016 se aventuró a abrir un negocio propio, Nojira, en la antigua casa familiar y tratar así de convertirse en un profeta en su tierra.
Su propuesta no tiene secretos: productos de la zona, sencillez en las elaboraciones, mucho sabor y pequeñas pinceladas de cocina internacional. «En el mundo hay millones de recetas como para hacer todo del mismo modo, ¿no?», sostiene el chef. En esa línea uno puede degustar berberechos de la ría con especias marinas, unas navajas que sorprenden acompañadas de unas migas de chorizo y unos percebes a los que da un toque a ahumado gracias a un aceite de carbón. Y aunque la carta no para de cambiar con nuevas ideas que el cocinero no duda en trasladar al plato en las que trata de sacar rendimiento al producto de temporada, hay platos como el revuelto de bacalao al ajoarriero —se sirve en hojas de raviolis fritas—, las carrilleras de ternera al mencía o la panacotta al agua de azahar con frambuesas que ya son un fijo. Si el tiempo lo permite, disfrutar de un vino dulce o una copa en su terraza, resulta el broche de oro de una grata experiencia.
Plato estrella: Bonito del norte a la sal con aceite de cebollino
Una recomendación: Dejarse sorprender con el contraste de sabores que propone en cada uno de los platos
Precio: Entre 25 y 30 euros