Un clásico que vira a la cocina moderna

CRÍTICAS GASTRONÓMICAS

Apostar por los productos de proximidad y de calidad no ha impedido que desde este restaurante de Vilamartín de Valdeorras puedan ofrecer un menú del día por 15 euros a escoger entre tres primeros y tres segundos

09 jul 2021 . Actualizado a las 12:08 h.

Muy despistado tiene que ser cualquiera para haber pasado por la N-120 en Vilamartín de Valdeorras sin ver las letras del Paladium. En lo alto de una pequeña montaña al lado de la carretera está el complejo hostelero, un clásico que se ha reinventado bajo la gerencia de Jennifer Álvarez para darle un toque actual a la cocina del restaurante Chao do Conde, que se caracteriza por una apuesta por los productos de proximidad y de calidad. Cada día el chef Oliver Fernández «diseña el menú en función del producto fresco que ofrece el mercado, para proponer a los comensales tres primeros y tres segundos, por 15 euros», explica Cristina Ramos, la directora del restaurante.

No solo hay menú del día a la comida, sino también a la cena. Ya de cara al fin de semana, la apuesta es una carta sin estridencias en las que hay propuestas distintas para cada paladar: desde croquetas (de cecina y huevo, de grelos y queso de oveja, o de txangurro, entre las que es difícil elegir), tortilla de Betanzos o mollejas crujientes, tacos de ropa vieja o ensaladilla de gambas al ajillo. También cuentan con propuestas de ensaladas para empezar. Como plato principal triunfa el entrecot de vaca vieja madurada o el pecho de ternera asado a baja temperatura, aunque para quien quiera dejarse sorprender, hay pulpo glaseado o risotto de trufa y mozzarella de búfala. Para rematar con un toque dulce, la mayoría se decanta por la torrija de brioche con sopa de chocolate.

Plato estrella: Tartar de salmón, aguacate y fresas

El tartar de salmón, aguacate y fresas es perfecto para quien le guste de los tres productos por separado y quiera saborearlos en una combinación perfecta que deja un agradable sabor en la boca. Y también es una recomendación para quien, sin ser fan del salmón, quiera dejarse sorprender.